lunes, 19 de marzo de 2012

Una hoja de otoño

Una hoja de otoño

Como una lluvia a todo volumen
ecualizando la caída
mientras los transeúntes se espantan
el organismo mojado garantiza vida por mil años
lluvia
que me llenas las venas de amor
agua
vibrando socorre todos los dolores
lluvia
que curas todas las heridas del olvido


como una nube
que se hamaca entre los abismos
que nos ofrece paciencia a cambio de un beso
y que por razones misteriosas respondemos
(con espupitajos de plomo)

en vez de declarar
al cielo como belleza incalculable
interpretamos que es la cárcel más antigua de las almas

hay
(una galaxia esperando)
allá afuera
y allá adentro
(atrás de la conciencia y los mitos)
(atrás del trabajo que justifica nuestras ruinas)

Hay mil aspectos
para argumentar que debemos amar
nadie vive
sin saber esa verdad
estamos condenados al amor
por más que el esfuerzo por distraer ese destino
inventó a la ciencia misma, la obediencia y el infierno

Vagabundeamos ciegos en un laberinto

externo/interno
exterior/interior

(Cárcel)
(donde cada uno es su carcelero)
(Prisión)
(donde somos el juez que nos condena)
(el abogado que nos defiende)
(el fiscal que nos acusa)

Como una hoja de otoño
que en el piso observa las suelas
y establece en el sol el ángulo del cuadro
que te perfora los ojos con luminosidad resplandeciente

Todos los elementos siniestros del existir
reposan en nuestro cuerpo
buscando adentro se encuentra todo
desde fabricas hasta castillos
telas para pintar y hojas en blanco ancianas como la injusticia.
telas para pintar y hojas en blanco ancianas como el musgo.

Como una noche de invierno
que exige valentía y desprenderse de absurdas quejas
que descubre el rostro del aire
y le hace el amor al miedo.

Camilo Blajaquis (Made in La Gardel 2012)