martes, 24 de octubre de 2017

Poesía en la salida.

Poesía es intuir lo desconocido                                                    
y  desconfiar.
Arrancar las flores del paraíso
arrastrar la ciencia hasta el bosque
descreer del lenguaje
y  negarse a su tiranía.

Poesía es reírse de los poetas
blasfemar contra su aval
y sus vestimentas

Es no esperar el bautismo
de ningún sacerdote
es robar  el agua bendita de las misas
y dársela a los perros callejeros.

Su fuerza poco tiene que ver con las palabras
es el sonido del horizonte, si
pero también el que tiene el hígado de acero
una semana entera.

No es catarsis, ni desahogo.
No es un tratamiento.
Es creación simultánea a la destrucción.

Síntoma más que remedio.
Revancha de las manchas
venganza de los corderos.

Ser astronauta sin siglo 20
recorrer el infinito sin moverse
no pedir perdón
a la naturaleza
sino más bien jugar con ella
a sus juegos preferidos
lluvia para embarrarse
frió para pedir cariño.

La poesía es del cuerpo.
Y del inodoro que lo continúa.

2 comentarios:

Carolina Bugnone dijo...

Tu profundidad siempre me conmueve. Gracias

Emanuel Botros dijo...

me volo la nuca!!!