jueves, 23 de agosto de 2012

¿Para qué sirve el miedo?


¿Para qué sirve el miedo?

Según el loco de Nietzsche todo está  en la plaza pública. Y en algo capaz tenía razón a pesar de su maravilloso y desmedido ego. Porque un domingo de hoy en día en una misma plaza podemos encontrar mil mundos, imágenes y situaciones diferentes. Hasta estilos de niñez bien diferentes. Por un lado están los niños con las manos y el corazón lleno de cicatrices, en los que nadie confía ni nadie quiere. Niños sucios, niños chorros, drogadictos, repletos de odio, repletos de maldad, repletos de hambre y sed de venganza, que dan vuelta en las plazas de la ciudad y nos aterrorizan, que si te tienen que matar, cortar, apuñalar o tirarte del tren por un celular lo hacen, sea un blackberry o el más hecho mierda. Que una tarde caen en cana, que otra noche mueren, que otro día matan, que otro día quizás alguien los alimenta, que quizás alguno le tira unos billetes a cambio de un pete. Que ni siquiera tuvieron padre,  o el que tuvieron es albañil, borracho, golpeador y a veces hasta sensible. Guachos bien malditos que igual sonríen, la guita que se recauda robando se invierte en paco para rellenar el dolor, sus  juguetes son una pipa o una bolsa de poxirran. Ni siquiera el consuelo de la marihuana, porque un porro es peligroso ya que que si pinta el bajon puede recordarnos que no se come hace días. Que deambulan noctámbulos, delgados y tambaleantes frente a los castillos del estado de derecho, como el congreso y plaza de mayo. Que nos tropezamos todos los días en la ciudad y que pedimos al pobre  (económica y existencialmente)  y aburrido policía que se lleve. Infancia llenas de imágenes horribles, de familias desmembradas, padres chorros u obreros, hijos chorros u obreros, un villero no puede y no deber ser otra cosa que un tercerizado, hablar mal,  ser peronista y obedecer por ignorante. Pero nadie confía que un villlero puede ser creativo y artista,  un villero tiene un lugar asignado dentro de este sistema económico, por más que los psicoanalistas se esfuercen en querer imponernos que el contexto no determina una subjetividad. Este es un concepto que pierde rápidamente sustento empírico, cuando vemos que la amplia mayoría de los que emiten con entusiasmo este argumento, no soportarían ni siquiera un día entero, viviendo en las condiciones de aquellos que pretenden convencer con que el contexto no determina la vida de una persona.
Y por otro lado en la misma plaza pública podemos encontrar los baluartes de la familia brillando en su máximo esplendor, con los padres divinos, obedientes de los caprichos del nene, que quiere copo de nieve, pochoclo, una manzanita, una vuelta en los cochecitos a batería, la última pelota Nike, la última casaca Adidas, los botines de Messi último modelo, comer en Mac donald,  jugar a la play 5 e ir al shopping. Niños consumistas pero bien  “educados”, por los cuales sus padres se rompieron el lomo trabajando y que no les puede faltar nada y si tienen 7 años y te piden un celular hay que comprárselo porque para eso se trabaja. Padres que enseñan a sus hijos el miedo a los pobres. A la raza de nenes sucios provenientes de la selva,  pero que desean tener esos padres cumplidores y consumistas. Que desean los juguetes de los niños afortunados. Y que al no tenerlos tienen que salir a robar para conseguirlos. Que salen a robar algunos de los productos con los que nos bombardea la tele, la radio, internet, los carteles de la estaciones de tren, los carteles al costado de la general paz, adentro de tu casa, adentro de tu cama.  
En cambio los “niños bien” de la plaza, con todas las comodidades consumistas a disposición, el día de mañana  muchos de ellos serán  los primeros en levantar las banderas de la pena de muerte y cárceles más aberrantes. Aunque tampoco hay que generalizar ya que muchos de esos niños cómodos por suerte despiertan y se le rebelan a los valores trasmitidos por padres, fríos, quietos  y opacos como un mueble.
Mientras la sociedad  permanece firme en las butacas del circo, donde  todo quieren trepar a la cima y ser la atracción principal y sorprendente. Donde los niños sucios siguen siendo un panorama habitual de la plaza pública, y donde el síntoma general de la plaza es una calma con un trasfondo de indiferencia y miedo. Pretenden que esos niños se rescaten poniendo la espalda para el látigo, pretenden que aquellos que se criaron entre el odio y la violencia salgan obedientes y mansos.
La realidad es que todos necesitamos afecto, el villero, el del country, el lindo y el feo. Pero en vez de afecto preferimos competir y bailar por un sueño. 

25 comentarios:

Tilocca Matias (Licántropo Lunfardo) dijo...

"Preferimos bailar por un sueño"
Cuanta verdad!
Muy buenas tus palabras sobre la realidad de hoy...

Nati dijo...

Camilo como podemos hacer para contactarte? somos estudiantes de Trabajo Social y estamos preparando unos talleres sobre proyectos de vida con pibes de Villa Corina y nos gustaría invitarte para que les cuentes tu historia de vida. Gracias!! Natalia

Anónimo dijo...

Parece que despues de leer esto que escribiste , asentuaste mis ganas de hacer magisterio .. te recomiendo un libro , un gran libro o unos cuantos , de Miguel Soler Roca . Podriamos intercambiar por medio de correo , te mandaria algunos de aca y vos otros .

Santiago dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Santiago dijo...

La guita que se recauda robando se invierte en paco para rellenar el dolor, sus juguetes son una pipa o una bolsa de poxirran. Ni siquiera el consuelo de la marihuana, porque un porro es peligroso ya que que si pinta el bajon puede recordarnos que no se come hace días.

Walter dijo...

muy bueno, muestra como el consumismo a divido a la sociedad, donde si no tenes la zapatillas de marca no sos nadie, donde es mas importante el "que diran" de lo que sos realmente, donde te condicionas a lo que dice la television o tus idolos de la tele..
Es triste pero la realidad, somos esclavos de este sistema de consumo

Jessica Libsfrant dijo...

Camilo, como puedo contactarme con vos. Te comento que actualmente mi equipo y yo estamos por trabajar en un instituto de pre egreso de menores, trabajamos desde una Agencia de Empleo y Formacion Profesional de la Provincia de Cordoba, la idea es trabajar con los chicos alternativas en cuanto a lo laboral cuando tengan su permiso definitivo, me gustaria saber tu opinion en cuanto a como abordar con los chicos el trabajo decente. Muchas Gracias. Abrazos
Jessica
jessica.libsfrant@gmail.com

Guido dijo...

Mejor que muchos análisis sociológicos, me emocionó.
Guido

Anónimo dijo...

7Tanta verdad junta....espanta....
pero fortalece...Gracias

Marina B dijo...

Excelente descripción. Tal cual..
En una pequeña magnitud, esto se refleja a nivel mundial. Donde los que tienen poco, miran a través de una vidriera lo inalcanzable. La niñez de muchos fue así como la describistes.

Marina B dijo...

Excelente descripción. Tal cual..
En una pequeña magnitud, esto se refleja a nivel mundial. Donde los que tienen poco, miran a través de una vidriera lo inalcanzable. La niñez de muchos fue así como la describistes.

Marina B dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marina B dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Camilo sos un genio, me das muchas ganas de conocer tu mundo. Abrazo!
Joaquin

Anónimo dijo...

Camilo sos luz,amor,faro,lucha,valor,sos tantas Cosas juntas Que Tengo Que Escribirte Y Enviarte fuerzas Para Que Sigas enseñando tanto a tanta otra gente que Sigue Sin Rumbo Buscandose tan Lejos gracias Por Darte un Abrazo Desde El Corazon Mayra



Anónimo dijo...

Amigo comprendo muy bien los dolores que desahogas escribiendo, te pido que sigas con esto y nunca bajes los brazos.Tengo 15,soy nacido en el norte del país,en feas condiciones, hoy más afortunado económicamente pero sufriendo las mismas problemáticas que te afligieron, me representas la esperanza, mi más sincero agradecimiento.

Ana dijo...

Camilo, ni cien fuegos nos podrán parar...
Ellos no saben que si los de abajo nos movemos quedan con el c...mirando al norte.
Mucho menos sospechan que somos cada día más los que nos damos cuenta.Te quiero

SuperLogico dijo...

Camilo sos el grito que brota desde la broca y la indiferencia, que se multiplica entre los que sueñan. Camilo estoy con vos y estas en mis venas. Sembrador de horizontes soleados, te acompaño e invito a todos las personas de buena voluntad a DESPERTAR.

Anónimo dijo...

tu verdad de vida es muy necesaria para el cambio de conciencia de todos. sos un capo loco! ojalá la brecha que desune entre "pobres" " ricos" desaparezca pronto y seamos capaces de ayudarnos entre todos. gracias

Daniela Settembrino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniela Settembrino dijo...

Camilo, César .. cuantas cosas generás con lo que escribís! Sos un ejemplo de voluntad y perseverancia y ganas de cambiar este mundo, que tan mal funciona. Tus palabras realmente emocionan! Seguí asi, demostrándonos que si uno quiere, puede. Que se puede soñar con un mundo mejor y vivir para cambiarlo. Seguí despertando gente, abriendoles los ojos, mostrándoles esa otra realidad que no todos pueden (o quieren) ver.
Gracias infinitas por lo que hacés, por poder poner en palabras lo que muchos de nosotros, desde este lado, sentimos y no podemos expresar.

Anónimo dijo...

<>. Curiosamente leí -por error-:<>.

Anónimo dijo...

padres que enseñan a sus hijos el miedo a los pobres. Curiosamente leí -por error-:padres que enseñan a sus hijos el miedo a ser pobres.
muy buena literatura.

Andrea dijo...

un poco oscuro la poesia para transitarla ya desde el vamos del policia aunque no soy un nene me estremece

Andrea dijo...

un poco oscuro la poesia para transitarla ya desde el vamos del policia aunque no soy un nene me estremece