lunes, 24 de abril de 2017

Vivir en estado de tragedia.

las villas son montañas de personas 
apretadas contra el silencio
y donde todo es una mezcla de gritos
gritos inofensivos
acá la rabia es muda

y no puedo pensar ni escribir tan tranquilo
viviendo con la muerte al lado
caminando mientras saluda

pero el habito me domina
ya casi no se llorar a los muertos
acá se agotan las reservas de lagrimas
al rato que naciste

aprendes a domar el estruendo
viendo como se esfuman
los pibes con los que creciste
te acostumbras a estrechar la mano
que mañana estará fría

un basural de cicatrices
que se conforma con la piedad de los turistas
jardines públicos de la miseria
donde sorprende la escasez de locura

y persiste una voluntad de vivir
incoherente con los síntomas
el precio de anhelar la servidumbre
se disfraza de algarabía

se baila más y mejor
en la sedes de la plebe
donde la vida es
la cabeza aplastada por la suela colectiva.



2 comentarios:

Ari Puyares dijo...

La fuerza de la poesía. A seguir bailando.
Saludos.

Comparto.
http://aripyrs.blogspot.com.ar/2017/04/la-complicidad-de-sostener-una-ceguera.html

Yesica Otamendi dijo...

No es que no me gusta lo que es escribís, es que tus títulos también son para resaltar. Brillante.