martes, 6 de septiembre de 2016

Esa danza que disfruta salpicar sangre.

Muchos cuerpos bailan 
en el carnaval de la mano dura
el único baile en el que nadie se inhibe
la danza que disfruta al salpicar sangre 
que experimenta el éxtasis 
al aplicar un castigo.

En esta y todas las semanas
mataron a 3 pibes 

acá en la villa donde vivo
3 negros de mierda menos 
según la doxa sierva

todos amigos que regalaron su testimonio
a este ruido quieto
muchos no superaron los 18 años


los mató la historia

el espesor de las costumbres
de la gente que quiere 

que los pobres sean el decorado
de carreras y profesiones


un objeto exótico
a retratar por otras manos

de otras clases más capaces
y el pobre debe sentir culpa por lo que es
saber que el es

el dueño absoluto de todas las escobas

el que paga el sueldo a muchos periodistas
debe custodiar con orgullo las posesiones
que nunca serán suyas
y agradecer de rodillas las migajas
que consiga en alguna limpieza de conciencia
en alguna caridad aleatoria.


Mis 27 años de vida fueron de muerte.
Y otros hermanos seguirán muriendo 

y yo para no morir debo domar mi memoria
y edificarme sobre las ruinas del presente

hay muertes que generan "debate"
y otras que no

corazones reducidos a una estadística
¿cómo no estar sometido a esta jerarquía nupcial?


el mercado de la morgue
hasta en los gusanos de tu cuerpo
está la lucha de clases


las muertes de los pobres son ejemplificadoras
trofeos de la justicia 

condiciones del karma

eliminar al enemigo de las villas...

pastilla aliviadora 
para el cáncer de la indiferencia.



3 comentarios:

Maria Cristina Vega dijo...

Terrible y conmovedor!!!!!!!

Daniela Aye dijo...

Muy profundo y real, la realidad que no quieren ver muchos!

Rouss Rissen dijo...

Genial César...tus textos son exquisitos para una clase de literatura y un acercamiento a una realidad que subsiste. Me encanta tu verso libre, lleno de razón, conmoción y lucha.Saludos.