miércoles, 28 de diciembre de 2016

Un dialecto en guerra con la urbe.

entre todos los basureros
que los villeros excarvan y perforan
van escondiendo nuevas palabras

sin tener certezas históricas
o investigaciones geológicas
que los amparen o los respalden
igual han hecho brotar una lengua

signos con metafísica
y con un indice efervescente
pero confinados en los laberintos
de la dominación escolar

se ríen los mismos pibes
de sus creaciones
nadie les dijo que producen neologismos
ni que el dialecto es una justicia histórica
la bandera que no se ha rendido

nadie les dice que ellos
los supuestos monstruos sin cultura
inventan palabras
que no rinden cuentas al capital
que la lengua de los anormales
son flechas con lava

pero el dialecto es un peligro
y muchos eligen el lenguaje repetido
el padre enciclopédico trae beneficios
la lengua de la tribu trae problemas

esas palabras
que los analfabetos más bondadosos dan a luz
son la materia prima de los chistes
para la comedia semiotica.





1 comentario:

Rodrigo Garraza dijo...

Me hizo acordar a dos cosas, en aparente distantes, pero hermanas entre si. Por un lado hace mucho miraba un documental sobre como nacía el blue´s, el gospel, los spirituals en el sur de estados unidos. Ahí a los negros no se los dejaba hablar, en las extensas cosecha de algodonales, así que cantaban, y otros les respondían. Muchas veces no en ingles, algunos con sus idiomas nativos, y otros solo eran fonemas o sonidos. No hablaban el idioma de sus opresores. Eran de alguna manera libres y le escapaban a la muerte.
Y la otra es un texto muy Bueno del peruano Anibal Quijano, "Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina", donde dice que la noción de raza no existía como tal antes de la invasión a América. Y encontraron los invasores en este nuevo concepto de raza el justificativo Moral, Religioso y Científico para dominar, matar, apropiarse y saquear.
Con esto voy a lo que escribias: "al final de cuentas todo debe decir la verdad del capital / es un peligro no entrar a la repetición".
Muchos de los textos con que nos educaron dicen una "verdad" escrita por los dueños de esas verdades. No caer en la clasificación de "ser el villero" o "ser el que vive fuera de la villa". Porque ambos papeles ya fueron asignados. Solo que el que vive fuera de la villa no muere tan rápido, ni tantas veces.

Perdón por tanta cuestión. Pero todo eso me generó tu poema. Abrazo.