viernes, 29 de abril de 2016

Desconfianza


¿Y si me pongo a gritar y no te bailo el olvido?
¿ Y si te niego el licor que embriaga las ideas?
¿Y si te escupo eso de uno en un millón?
¿Y si mi presencia inquieta todos tus planes?
¿Y si mi corazón vomita todo tu veneno?
¿Y si no me matás y quedo en eterna agonía?
¿Y si te devuelvo con abrazos todas tus piñas?
¿Y si mis odios no te tienen en su lista?
¿Y si me recibo de irreversible?
¿Y cuando el premio ya no sea el castigo?
¿Y qué onda si soy un caso muy extraño?
¿Y qué onda si estoy orgulloso de tu desprecio?
¿Y si lo más inspirador fuera tu desconfianza?
¿Y qué onda si mis preguntas sorprenden también a mi pasado?

martes, 12 de abril de 2016

Trailer de "Atenas" mi nueva película

¿Puede una voluntad aplastar la sospecha antropológica?
¿Puede el deseo inventarse un camino?
¿Puede una ilusión derrotar al destino?
¿Es posible fugarse del sótano del mundo?
¿Deja el hombre a la mujer soñar?
¿Qué lugar tienen los sueños femeninos
en una realidad esclavizada por la lujuria masculina?
¿No es una pesadilla si además de mujer
naciste pobre y recién saliste de la cárcel?

"Atenas", es el nombre de mi tercera película, les comparto el primer adelanto.
Muchas Gracias por mirar y compartir.
Trailer de "ATENAS"

jueves, 7 de abril de 2016

La propuesta.

y me proponen la muerte
y me convidan violencia
y me baño en mis nervios
y todo me cuesta
y todo me ahoga
y me proponen la muerte
y cuando intento descansar aparece el vacío
y me atormentan las pesadillas
y me esclaviza el insomnio
y vuelve el amanecer
y trabajadores sociales
y vasallos judiciales
y los siervos del periodismo
y todos los tiranos de etiqueta
me remarcan que soy un expediente
¡y yo no quiero ser un expediente!
¡y ya me cansé de ser un expediente!
y ahí vienen los mareos
y mis pulmones quieren callarse
y mi corazón quiere dormirse
y despertarse en el paraíso
y el beneficio de la duda
me obliga a seguir con vida
y vuelve la sociedad
y su hormiguero de mentiras
y me proponen la muerte
y me aferro a mi locura
y así me salvo al menos un rato
y me resigno a mi soledad
y me consuelo con sus besos invisibles
y juego a superarme pero siempre pierdo
y me grito ¡cansado estoy de la soledad!
y me rodean mis fantasmas
y me invitan a bailar en su ritual
y atiendo una llamada
y me proponen la muerte
y les digo que no
y me vuelven a llamar
y les digo que no y rompo el teléfono
y suena el timbre
y no la atiendo porque sé quién es
es la muerte
y pongo canciones
y me hundo en mi interior
y solo ahí… experimento tímida calma
hasta que aparecen los mismos de siempre
(jueces, fiscales, formales, profesionales)
y me proponen la muerte
y te propongo la muerte
y nos proponen la muerte.

miércoles, 6 de abril de 2016

Tan celestiales y tan soberbios.

Ya no quedan ojos que miren hacia allá…
al fondo del horizonte
hoy nos sumergimos felices en ese mar infinito de cables desmenuzados
¡ya no hay más cuerpos!
¡hay personas que hablan en lenguaje de cajero automático!
orgullosos de su tecnología torturan y amputan al tiempo
una vida sin vida se reproduce incesante con semen químico
sus besos no tienen volts, son átomos en agonía
moléculas sin brillo y plaquetas partidas
circuitos sin fuerza, lámparas sin reacción
transmiten por banda ancha el miedo al amor
contagian por mail la obligación del egoísmo
a través de los satélites expanden su metafísica militar
y así similares marchan, cuadriculados caminan
exactos en su forma de ser
regulados a través de macizos dispositivos
ríen de los mismos chistes
lloran sobre una idéntica nostalgia
no se trata de ninguna alienación
ni de una humanidad robotizada
¡Hoy la esclavitud es voluntaria!
ser esclavo te da prestigio
y te inunda los días de amigos
nadie vive sin ir al doctor…
dicen que eso sería la soledad o la muerte...
nadie se anima a que no haya intercesores en la conversación con los dioses...
¡Cuando muchos de los dioses murieron esperando un mensaje de nosotros!
¡No tenemos generosidad y la compasión se hace por deber!
¡No hay nobles caballeros, la elegancia dejó de ser un refugio!
somos esta especie maligna… y tan horriblemente bella
estos organismos tan celestiales y tan soberbios
pero debemos saber algo
la verdad no se eyacula
la verdad no se reproduce
la verdad no nació
la verdad no muere.

lunes, 4 de abril de 2016

Diferencias invisibles

¿Qué es la realidad?
¿Qué es lo real?

¿En que se parecen la realidad y lo real?
¿Acaso son una pareja?

¿O hay un ahora donde purifican al después?
¿Es mañana cuando diseñaron al ayer?

¿Las manos del presente no se pinchan
con las escamas del pasado?

¡Lo real! ¿la realidad?
¿Qué diferencias invisibles habitan
en el velo imperceptible de su sustancia?

La realidad es que estoy preso, en una cárcel.
Lo real es que soy libre demasiado libre.

La realidad dice que hay inseguridad
Lo real grita que la violencia es consecuencia
de la exclusión, de la marginación, de mentir.

La realidad es que nos quejamos de que todo es una mierda.
Lo real es que somos la especie más fácil de domar.

La realidad vive sometida a cirugías plásticas.
Lo real es eso que no puede ocultar ningún maquillaje.

La realidad puede comprarse... o venderse.
Lo real no tiene precio vive en un mundo donde el dinero no vale.

La realidad tiene un Dios, tiene leyes, trabajo y vacaciones.
Lo real quisiera rebelarse pero la realidad lo metería preso.

La realidad tiene responsabilidades, horarios y un estado.
Lo real tiene un corazón, sentimientos y manos que dibujan.

jueves, 24 de marzo de 2016

Los desaparecidos son como estrellas

Los desaparecidos son como estrellas
que guían a todos aquellos
que para caminar no necesitan una brújula
sino tan solo mirar al cielo.
Ni todas las canciones del mundo
Ni todos los poemas escritos por la mano humana
Ni todos los colores juntos en el mismo cuadro
Ni aunque todos bailemos en un ritual eterno
Ni así gritemos hasta que la garganta se seque
podrán consolar tanto dolor.
Ese río ahí
al que la ciudad le da la espalda
se hizo con las lagrimas de la agonía
de adolescentes torturados por el delito
de soñar un mundo mejor
obreros introducidos a la fuerza
en cuentos de terror que no pudo imaginar
ni siquiera el más oscuro.
fuerzas armadas masacraron los limites de la monstruosidad
algunos indiferentes simularon sordera
otros no dudaban en aplaudir las torturas
en justificar cristianamente a los bebes robados
y los que simulaban no estar informados
en secreto celebraban el carnaval de la muerte
simularon estar sordos
cuando los gritos de desgarro
quebraban al viento en dos
y esos mismos hoy sienten nostalgia
de esos años de terror
se ahogan en su sed de revancha
anhelando el retorno de la colimba
como garantía de civilización
toda la belleza y el ingenio humano
reducidos a piedra y obediencia mecánica
un jardín donde hasta los pájaros repitan
¡si señor!
¡si señor!
¡si señor!

domingo, 13 de marzo de 2016

Un triunfo de la democracia.

se quejan
cuando sobra trabajo para los negros de mierda
aumenta al infinito la demanda de vigilantes
cada dia miles de nuevas garitas
vienen a adornar el cemento de nuestro valle

sobra el trabajo para los negros de mierda
en el mismo instante del amanecer se despierta
la sumisa caravana de albañiles y cartoneros
y ese nuevo ejército de sombras
guardianes del modelo familiar moderno
que orgulloso saldrá a cazar pibes chorros

no se pueden quejar los negros de mierda
si quieren trabajo ahí lo tienen
luego de un leve formulario
los aguarda la policía local
y si quieren laburo de toque
sale con frita empleado de seguridad

la batalla contra el delito ya está ganada
casi todos los villeros van en camino
a terminar como policías
o guardianes privados

¿y de donde saldrán los albañiles?
¿de quién hablará el simulador del noticiero?
¿de quienes se burlará la gente los viernes a la noche?
¿a quién evangelizará el trabajador social?

¿quienes levantarán y habitarán las cárceles?
¿quienes serán los bárbaros a civilizar?
¿quienes le harán el amor a la tierra
para que nazca nuestro alimento?
¿con quién lavará culpas el artista?







lunes, 7 de marzo de 2016

los que nos llenan el inventario existencial

Los que nos llenan el inventario existencial.
Ha cambiado el sabor de la balas,
ayer tenían ese disfraz inconfundible de Keynes,
hoy volvió el perfume legendario de Ricardo.
Pero siempre fue similar
el ritmo sexual del plomo,
su polígono de tiro se enciende
según el aroma de las pieles.
El plomo garcha todos los días,
adora acabarle en la cara a los pobres
y romperle el culo a los militantes.
Tiene un orgasmo en cada desesperanza
y su libido arde en cada resignación.
No estamos dormidos ni muertos
si la mayoria anda sonriente por la vida
y se la pasa hablando, bebiendo y bailando
como si no existiese la injusticia.
Y si estamos muertos
nadie admite su cadáver.
Por eso tampoco se trata de despertar,
si todos simulan que están super despiertos.
Nadie reconoce que ya ni sueña,
nadie se ríe del curriculum
ni se come el documento.
En esta selva de fibra óptica
nunca existirá el amor.
La policía es lo más suave y menos violento
frente a esa gran oscuridad insospechada
llamada periodismo.
Esos que nos imponen la receta para sufrir
y llenan el inventario de los placeres.
Esos que actualizan los valores morales
y en nombre de la política ridiculizan la política.
Son de los mejores vestidos de la historia
permitidos para entrar en la fiesta de la ignorancia.
Se nos ofrecen
como la redención intelectual de la plebe
y son escasos hasta como locura.
No saben jugar siquiera
al atletismo de las apariencias
no rinden cuentas ni al espejo
si ellos mismos son la ley.
Son la moderna religión
y larga es la fila para el trabajo de discípulo.
Como todo dios está lleno de esclavos,
de iglesias, de diezmos, de mártires.
Socios y aliados al criterio publicitario
deciden el futuro de nuestros materiales
diagraman el mapa de nuestra existencia.
Serán ellos por lo tanto
la nueva bastilla a tomar
y refundado será el orden
peor o mejor pero distinto al fin.


jueves, 3 de marzo de 2016

A mi parte cobarde

a ese lugar mío refugio de todos
menos de mi tristeza
a esa voluntaria fatiga
y devenir mendigo
sueños inválidos
ahí donde soy
la resignación de no verme 
y aceptar mis desechos

dentro mio habita un sol sin calor
una luna sin noche
un látigo sin dios
las rejas me dejaron los ojos así
de agrios

y sin lo agrio
¿qué sentido tendría la dulzura?

¿qué sería del mar sin la sal?
¿qué sería del hombre sin los pecados?
¿qué sería de los pecados sin el hombre?

a esa parte de mí ya destruida
y sin albañiles
amante de las madrugadas
pero que nunca llenan el tiempo

un camino sin luces en el horizonte
sin hospital para dejarse morir
sin religión 
para fantasear resurrección. 

sábado, 27 de febrero de 2016

El desprecio escondido (Apuntes coyunturales)


“Fenómenos como Le pen son más bien desfavorables para la derecha (…) De nada sirve asustarse. Quedaron lejos los tiempos donde la democracia liberal era la menopausia de las sociedades occidentales y el fascismo su demonio de mediodía. Las democracias han entrado en una especie de senil de la tercera edad, ya no tienen suficiente energía para suscitar un enemigo interior poderoso como lo era el fascismo mítico (…) Le Pen no es más que un eczema o un ave de corral desollada, que, mucho más que su propia fuerza demuestra la debilidad intrínseca de todos los sistemas públicos actuales(...) Solo quedan unas masas fluidas y silenciosas, ecuaciones variables de los sondeos, objetos de test perpetuos (…) Todos los representantes (partidos, sindicatos) se sirven de una supuesta exigencia de las masas para escapar a la política”
(Jean Baudrillard “La izquierda divina”)


“Cuanto más poder se le da al monarca 

tanto más fácilmente puede pasar a otro ese derecho” (Spinoza, “Tratado Político”)

La tragedia se repite cuando el guion es el mismo, los personajes y lugares también. Como hace 100 y 200 años somos un país que se reivindica colonia de la peor Europa, ni siquiera de la Ilustrada. Un país, o una gran porción de él, que celebra ser visitado por el presidente de la nación más imperialista y cruel que conoció la humanidad. Donde nuestras emociones dependen de lo que haga la casta política, lloramos y reímos según las decisiones que toma esa familia cosmopolita, que juega a los celos y que todo lo hace por despecho o endorfinas. Donde pocos de esa casta viven acordes a sus manifiestos, que se refugian atrás de la palabra pueblo, y dicen ser su necesarios representantes porque según ellos el pueblo no sabe hablar por sí mismo y es un sujeto sin rostro, torpe y esquizofrénico. Por eso un día es tratado como redentor y al otro como psicópata. Donde el pobre jamás ocupará un cargo político relevante, y a lo sumo como si fuera un milagro será asistente o puntero de algún diputado, concejal o ministro. Una sociedad de 40 millones y 3 millones cuadrados de superficie y atormentada por un escaso puñado de pibes chorros, una sociedad que acostumbrada a resolver todo mediante la fuerza hoy renueva su sed de sangre. Que mantiene y cuida como a un dios la nostalgia del genocidio de la última dictadura militar.
Y quienes enfrentan a los reales inquisidores son falsos profetas. Que en público lloran por las injusticias pero en privado pretenden de los pobres obediencia debida y masajes en la espalda. Ahora ellos dicen que por culpa de los pobres se perdió la última elección presidencial. Hasta ayer esos pobres eran las masas iluminadas, el territorio donde se forja un verdadero militante, ahí donde nacen las bases de la movilización, ese otro por el que la patria es, pero que hoy es el otro culpable por el que la patria no será. Ahora dicen que se jodan esos negros de mierda desagradecidos con todo lo que hicimos. Ayer eran el objeto de la lírica revolucionaria, hoy son el sujeto responsable del oscuro cambio. Que histérica es esa sensibilidad que dice amar a los pobres y ante la mínima adversidad los pasa a odiar, o algo peor, a despreciarlos desde una postura arrogante y con gestos de superioridad, que se atribuye todo el poder de dar órdenes desde un trono supuestamente obtenido por los kilómetros de barro pateado en la militancia orgánica. Esa perfecta síntesis moderna llamada Facebook es la evidencia material de dicho fenómeno. Los días posteriores a las últimas elecciones presidenciales uno se cansaba de leer comentarios de estrictos militantes o ciudadanos “comunes” con afinidad apartidaria al último gobierno, que arrancándose las vestiduras en feroces movimientos, exponían rabiosos su bronca hacia los sectores populares que votaron a Mauricio Macri, dando por hecho que las elecciones se perdieron por la ignorancia de dichos sectores, que no saben votar, que eligieron consientes al diablo como presidente, que ya van a ver lo que les espera, ¿Qué porque nos hicieron esto a nosotros que hicimos tanto por ustedes? etc… Sin tener la certeza de que el voto de los pobres haya sido la causa determinante para la victoria de la derecha más conservadora, muchos de los revolucionarios del siglo 21 salieron inmediatamente a culpar a estos por la derrota.
Ahora bien, como habitante de una villa miseria puedo decir que es verdad que hubo muchos vecinos de aquí que se inclinaron hacia la fórmula del PRO, y obviamente es llamativo como un pobre puede votar a alguien que no proviene de su clase, o como un trabajador puede votar a un empresario, pero fueron solo algunos casos, que suceden en cada elección pero que esta vez no fueron la mayoría. En los días previos al balotaje presidencial presencié en el barrio una actividad política como nunca antes. Los vecinos mismos repartiendo boletas, preocupados en convencer al prójimo que Scioli era mejor que Macri. Los más inquietos y eufóricos eran aquellos que poseen un almacén, un pequeño negocio de ropa, una verdulería, etc. Esos que en estos últimos años experimentaron un evidente crecimiento económico a partir de las medidas que potenciaron el consumo interno y el trabajo. Sacando conclusiones desde el puro sentido común del bolsillo, sabiendo que hoy por la villa se ven un montón de autos nuevos o usados, como otro gran síntoma de ese crecimiento inédito que experimentaron muchas familias villeras gracias al ingreso estable que obtuvieron y mantuvieron durante el kirchnerismo. Muchos, no todos (como en cualquier asignatura de la vida) que en los noventa pasaron hambre real y no metafórica, aquellos que cartoneaban y veían como la policía mataba y luego preguntaba, aceptaron ver una diferencia entre ambas fórmulas y se inclinaron por Daniel Scioli. Quizás no convencidos ni contentos, mucho menos orgullosos de votar a un político que como gobernador ni siquiera jugo a hacerse el popular, y que iba a los barrios solo a dar conferencias de prensa en medio de los siempre violentos operativos policiales y que pocas veces se lo vio demostrando empatía hacia los pobres. Recién en campaña y seguramente por recomendación de sus asesores de marketing, montó un personaje al que no le molesta el olor de las masas, un método que repiten y repetirán hasta el infinito de los tiempos todos los políticos en la previa de una elección, cualquiera sea su procedencia de partido.
La historia no es lineal y miren si esta época no será políticamente novedosa que hasta la derecha debe simularse y mostrarse populosa. Pero entonces si en los barrios pobres la fórmula del PRO en su mayoría fue rechazada y los pobres optaron por el peronismo representado por Scioli, ¿Por qué muchos eligieron ante todo y como primera reacción enojarse con los pobres que según ellos votaron mal? Y si así hubiese sido verdad que Macri haya sacado el 100% de los votos en cada villa miseria ¿Cómo es que tan rápidamente esas multitudes que hasta ayer eran hermanas hoy son consideradas enemigas? ¿Quiere decir que esa aparente sensibilidad y empatía hacía la clase baja dependía solo de una elección? ¿Qué detrás del envase de popular había una sospecha antropológica de la capacidad intelectual de los pobres? ¿Como si tuvieran la certeza de que estos están limitados neurológicamente a comprender los problemas sociales de la realidad?
Es tan ridículo nuestro catálogo racional, que los pobres siguen siendo tratados y se siguen dejando tratar como bestias encontradas en la selva y traídas a la ciudad, que poseen diversos rasgos humanos pero que necesitan por el bien común ser controlados e higienizados moralmente, moldeados como hace un alfarero con su jarro. Un barato material descartable que me sirven para reciclar como objeto de discurso o como tesis para finalizar una carrera universitaria. La derrota electoral fue la gran excusa para que muchos que usan el disfraz de rebelde a donde van, puedan desahogar todo su racismo que venían tragándose por conveniencia.
Resulta intolerable la hipocresía de esos que ahora lloran por idénticos hechos que antes veían pero callaban, son igual a los verdugos que denuncian esos que actúan de abejas holgazanas que recién hace un rato lograron darse cuenta de que la policía, la gendarmería o la prefectura reprimen e inundan de balazos a los morochos villeros, incluido niños y ancianos. Cuando eso sucede en la villas desde que tengo uso de razón y nací en el 89, ya viví acá bajo 4 gobiernos de expresiones políticas distintas; el neoliberalismo erótico, carismático  y polígamo o mal peronismo de Menem, el neoliberalismo alianzistico hipnótico y aburrido de De La Rua, el neoliberalismo light, magnánimo y romántico o “buen peronismo” de los Kirchner, y el neoliberalismo fashion, resentido y eficaz actual de MM. Todos conciben y concibieron a los barrios pobres como la prueba piloto de los experimentos de la represión y el control social. Lo que da vergüenza ajena es que muchos ahora se hagan los que lloran por la forma que son reprimidos los villeros y antes elegían callar y muchos hasta negar.
El kirchnerismo fue y es completamente o en sus máximas figuras representativas blanco-clase media y a diferencia del primer peronismo no cuenta con un bárbaro mito fundacional. Néstor no fue proyectado como líder de masas por la barbarie de los cabecitas negras descalzos en las fuentes de plaza de Mayo, ese grasoso hecho simbólico que inaugura nada menos que una nueva era en la historia argentina. Cuando fueron las elecciones del 2003 ya había pasado mucho tiempo del argentinazo cacerolo-piquetero del 2001 y Néstor Kirchner no era ni siquiera conocido por arriba en el imaginario popular, a diferencia de Perón que en su cargo como Secretario de Trabajo fue tomando varias medidas a favor de los trabajadores que le hicieron ir ganando la simpatía plebeya, sindical y hasta de algunos anarquistas, numerosos en esos tiempos. Ya que tales políticas eran toda una novedad para la historia del país, por primera vez el trabajador empezaba a ser reivindicado y considerado sujeto con derechos. No se puede negar los progresos materiales que conocieron la mayoría de los argentinos durante esta última etapa, y todo aquel que se considera de izquierda debe valorar la apertura de la memoria colectiva y la tolerancia institucional a que se hable de los 70, fue gracias al kirchnerismo que se pudo sacar del sótano de la tortura a lo que aconteció en esos años, sino aun la versión oficial seguiría siendo la del manual kapeluz, que no mencionaba ni siquiera a los desaparecidos, mucho menos al secuestro de bebes, o las violaciones y mutilaciones sufridas hasta por muchos pre-adolecentes. Ningún pueblo que se proclame civilizado puede esconder una barbarie y carnaval de muerte de tanta magnitud como la sucedida entre 1976 y 1983, aunque sean muchos los que aun justifican y hasta celebran las torturas y violaciones a jóvenes, que a veces solo habían cometido el pecado no de leer a Marx sino El principito. Nadie esconde el agradecimiento por todo lo bien hecho, pero si es en cuestión de ideales los de estos años son muy diferentes a los sueños y a la ética de esa generación dorada, que no conocía la fatiga y soñaba jamás burocratizarse. Al kirchnerismo le faltó épica y mística, pero tampoco tenía con que construirlas, pocos de los que hoy se nos ofrecen como líderes tienen una vida lejos de la vulgaridad del lujo, al revés de esos votos de pobreza y humildad obligatorios que tenían los setentistas. Hoy no hay líderes que despierten pasión, de la juventud se ha hablado mucho, pero no hay figuras ni en el sindicalismo ni en los grandes partidos que generen un estruendo emocional y conmuevan a las masas, no se ven jóvenes cuadros políticos que hagan arder la fibra del campo popular. Y no hay que confundir el aplauso obligado o anteponer en cada oración “Porque Nestor y Cristina”, con los dispositivos orgánicos que reinaban en las organizaciones de los 70, porque no todo verticalismo es igual ni tiene los mismos objetivos.
Aquel al que algo le duele lo injusto sabe apreciar que la famosa movilidad ascendente es mejor que todo tipo de ajuste, que gente comiendo lo que quiera, es mejor que personas comiendo lo que haya o no comiendo. Que es mejor gente con trabajo a la desocupación masiva. Pero hasta el mejor peronismo sigue siendo capitalismo. Y si hay capitalismo se reproduce una forma precisa de vida que siempre hace querer más posesión de bienes, donde los pobres consiguen empleo pero siempre dentro de un acotado repertorio de labores y donde se nos obliga a convivir con una tabla de valores donde la competencia y la opulencia no se cuestionan. Donde sea cual sea el estilo de gobierno se hace un uso idéntico de la policía frente a los barrios pobres. El peronismo es el eterno retorno del mismo orden económico y financiero pero camuflado, un capitalismo camaleón, donde los dueños de la propiedad privada, los bancos y corporaciones son los mismos de toda la vida, pero obligados a dar una limosna en la misa de las masas. Y vale aclarar que el peronismo nunca mintió en eso, a muchos nos gustaría creer que el peronismo es un movimiento popular pero cada vez queda más en claro que es solo un conglomerado político funcional a la democracia liberal, quizás en una época de la historia el solo nombrarlo atraía espíritus libertarios, pero hoy lo que hay como grandes figuras que representan al peronismo es una banda de monigotes feudales, amantes desbordados del dinero, y bastante propensos a ejercer la mano dura en sus cargos como intendentes o gobernadores. Tal queda evidenciado con la adhesión de la mayoría de los gobernadores peronistas al famoso protocolo represivo anti piquetes de Patricia Bulrich. O cuando escasos días posteriores a las elecciones se pudo escuchar a uno de los grandes referentes del PRO, Federico Pinedo, decir “que el peronismo iba ser muy importante para que ellos sostengan su gobernabilidad” es decir una dialéctica hegeliana pura; la derecha no es “sin” el peronismo, el peronismo no es “sin” la derecha.
Obviamente pasaron muchas cosas en el medio entre el arresto de Perón, el 17 de Octubre de 1945, la formación del partido justicialista, etc y el hoy. Hubo miles de muertos y desaparecidos. Y cuesta aceptar que esos ríos de sangre solo hayan desembocado en el mar conservador que es lo que el peronismo terminó siendo actualmente. Pero esa actualidad no es el simple resultado de hechos aislados acontecidos solamente desde la recuperación de la democracia en adelante. El que revisa la historia encuentra que desde sus principios el peronismo tiene como emblema alcanzar el objetivo de generar una burguesía nacional a través del fortalecimiento de la industria nacional, un país con “buenos patrones”, “capitalistas de acá”, “Una patria de jefes civilizados”, que acompañen la distribución de la riqueza, que aceptan el control de las importaciones, que potencian el crecimiento del mercado interno, etc. Al peronismo y a los peronistas les aterra la sola fotografía de una sociedad sin clases, y ese no es el problema, cada partido con su doctrina, el problema es que nos quieran imponer hoy al peronismo como el único canal posible de organización y resistencia, porque entonces ¿quiénes serían la vanguardia iluminada, esa que vive aunque sea un poco como grita en sus discursos? ¿Qué tiene que ver la sensibilidad de un militante con el cristianismo policiaco de Scioli, Espinoza, Urtubey, Gioja, Insfran, (por nombrar a los peronistas más famosos y televisados) o ¿qué tiene que ver la disciplina de un militante que un sábado a la mañana va a las villas conmovido a alfabetizar, con la cómoda silla de la burocracia a la que se aferraron miles en estos últimos años?
Es que el número de militantes reales, sensibles y coherentes, es insignificante frente a la cantidad de seudos militantes que se meten en la política como si lo hicieran a un partido de fútbol y como una carrera personal. Hoy lloran porque el mercado cambió de gerente y sus pautas de convivencia, pero el dueño del mercado siempre fue el mismo. El peronismo nunca se propuso alterar ningún orden financiero, ya en sus raíces filosóficas no hay ni siquiera la sugerencia de que en algún momento de la historia se debe abolir la comodidad en la que vive tanto el pequeño-mediano y gran burgués, siempre a costa de la incomodidad de los cabecitas negras. Maldecir al capitalismo ni siquiera es parte de su simbología, salvo la frase de su marcha donde dice “combatiendo al capital”, pero que en los hechos quedó claro que nunca lo combatió sino que con mucho esfuerzo lo pasteurizó. Porque un mundo sin clases sociales implicaría mucha demanda de subjetividad, mucho aporte real de cada sujeto con sus actos más que con sus dichos, más trabajo artesanal que mental, mucha mano de obra física y no tan cognitiva, y el pequeño o gran burgués, multiplicado a miles por el peronismo (sabido es que es parte de su tragedia, incrementar la clase media que luego lo sepulta para posteriormente exhumarlo y revivir el cadáver) sabe trabajar a lo sumo con su cerebro, los trabajos que requieren esfuerzo físico tienen dueños claros y si el burgués es bueno, como cuando es peronista, le pagará a su siervo en blanco, y si no es peronista le pagará poco o nada, con latigazo incluido y el esclavo hasta deberá agradecer.
Las grandes opciones del menú político argentino producen acidez conservadora antes de elegir el plato. Solo hay dos opciones en la carta; derecha moderada y democrática, (Peronismo, Kirchnerismo) o derecha corajuda y atrevida (PRO-Frente Renovador Gobiernos militares) y una vez que terminamos de comer hay que decir que fue la comida más rica jamás saboreada. No hay bebida, no hay postre, y la receta del comunismo que ni se mencione porque nadie sabe cocinarla ni sabe cuáles son los ingredientes, porque es algo lógicamente imposible y uno es abstracto, ridículo o resentido solo con invocar su leyenda, porque según dicen es una idea muy linda desde la utopía aunque irrealizable en la vida real. Yo prefiero vivir bajo el hechizo de una utopía irrealizable como la del comunismo que conformarme con la utopía de las clases sociales conciliadas y en armonía que propone el peronismo, que el rico siga feliz en su lugar, que el pequeño burgués siga alquilando pero teniendo la herencia de la casita que le dejan sus padres cuando se mueran, mientras los grasitas sean los que transpiren y edifiquen las casitas que nunca habitaran, pero con vacaciones y ART.
Cada uno elige su sueño, yo con el mío duermo feliz y sin ayuda de la ciencia. Y capitalistas somos todos, consumimos y estamos dentro de este sistema, pero somos pocos los que estaríamos de acuerdo y preparados en despojarnos de la comodidad para vivir en un mundo sin shoppings, donde no exista un palacio a dos centímetros del hambre, donde haya que comer lo justo y necesario si es en beneficio de erradicar tanta obscenidad en la desigualdad. Esas cosas que implicarían la vida en comunismo, que un pobre por antonomasia ya sabe hacer y ni que hablar alguien que estuvo preso, como quien escribe. Si uno mantiene el capitalismo debe abstenerse a las consecuencias, que a veces son evidentes y en otras ocasiones como durante el peronismo se ponen un velo. Porque está en la naturaleza política misma del capitalismo y es necesario para su conservación tener etapas de cierto progreso para las multitudes, con estable cantidad de asalariados y salarios en alza, consumo para todos y todas, etc y otras etapas donde la lógica es sálvese quien pueda y miles se sumergen en la miseria, para luego otra vez retomar el sendero del progreso, a continuación regresar a la quiebras de la industria nacional, y así sucesivamente hasta el abismo.
El futuro será cada vez más conservador, si el cuasi reformismo del kirchnerismo es el límite de todo el deseo y goce. Si tenemos que estar contentos con aquellos que regocijándose en Keynes marcan la frontera para la ansiedad de querer una sociedad organizada de otra manera. Muchos dicen que lloran por la injusticia eterna que vive un obrero, un campesino, un minero, un vendedor ambulante, etc. Pero solo por estrategia y agenda política y no por un amor real, que trascienda al discurso o sea inmanente a él. Si realmente sintiéramos lo que sienten esos cuerpos directamente otro sería el mundo.
El kirchnerismo no quiso y no quiere dialogar con el sentido común, nunca le dio importancia, en plena era del marketing y las redes sociales decidió aislarse y negar interactuar con el ciudadano de a pie, cuando todos aconsejaban que revise su estrategia comunicacional más recrudecía la soberbia, como si el mismo kirchnerismo estuviera haciendo campaña para Macri. Aún hoy persisten en ese criterio, en vez de salir a seducir gente, cuando nuestra sociedad es un rebaño muy fácil de domar y domesticar, salen a insultar y humillar al votante de Macri. Y acusando de ingratos a los ciudadanos que presentan algún tipo de queja o crítica.
¿No es llamativo como se le entregó con moño el manantial de la opinión pública al que dice su eterno enemigo? Cuando (sería un gran chiste pero no lo es) el grupo Clarín fue el que más millones de pesos recibió por parte del estado en concepto de pauta oficial durante los gobiernos kirchneristas. No fueron la negación ni lo contrario de la derecha como ahora se presentan, sino su rama moderada, una derecha con buenos modales. Fue la trampa perfecta para cazar la ferocidad ciudadana luego del argentinazo del 2001. Es una trampa, porque son miles los jóvenes en toda la Argentina que hoy sienten una gran pasión militante, que desborda emocionalmente y supera en esplendor a cualquier político, pero toda esa energía es contenida y casi desperdiciada por las grandes organizaciones dentro del kirchnerismo.
Hay siglos de distancia entre el amor de un militante y la falsedad de todos esos que se atrincheran en sus espacios de poder, así estos sean mínimos. Pero tampoco hubo en estos últimos años unas bases militantes lo necesariamente críticas con sus guías. En argentina hubo una movilización en la conciencia popular casi irracional luego del 2001, la gente necesitaba canalizar broncas, ideales, sueños, proyectarlos en algún espacio político y la aparición de Nestor Kirchner y su comportamiento gubernamental absorbió esa energía rápidamente. Hoy la situación es similar, hay más movilización y rechazo al gobierno del PRO entre los ciudadanos comunes que entre los líderes partidarios, o en todo caso es otra capa muscular la que se ve afectada y demanda atención, porque el ciudadano común sufre las consecuencias de cualquier política en su cotidianeidad material inmediata. Y ahora quienes subestiman a las masas son el partido gobernante, creyendo que todos esos que presentan quejas son militantes orgánicos y afiliados en su totalidad al kirchnerismo.
En los grandes medios se ha instalado que la sociedad emprendió un camino irreversible hacia la derechización universal, que todo discurso progresista, igualitario y humanista es cosa del pasado. No se equivocan, pero tampoco es una verdad absoluta. Pueden tener argumentos de sobra al ver que la tendencia en el mundo es el avance del control total de la población y que la doctrina ultra reaccionaria se expande como en una nueva globalización y es aceptada rápidamente por cada gobierno, pero creer que la historia ya está escrita es no haber leído lo escrito hasta ahora. El acontecimiento y la contingencia son dos elementos claves de la historia, no toda la sociedad argentina se ha resignado a ser de derecha, nadie creía 4 años atrás en el panorama actual, cuando Cristina sacó el 54% de los votos y la segunda fórmula más votada fue la encabezada en aquel momento por Hermes Binner, que al menos se identifica con el socialismo, es decir que fueron elecciones donde la mayoría de los votantes se inclinaron hacia fórmulas macro-progresistas, ¿por qué creer entonces que está garantizado que el futuro será cada vez más fascista y la sociedad en cada elección solo deberá elegir entre matices de la derecha? Porque no creer que solo se tratan de “relevos” en palabras de Jean Baudrillard, que hacen las masas en cada elección.
No se puede decir que volvimos al 76, no se puede hablar de dictadura, eso es insultar la memoria de los desaparecidos, es cagarse en su dolor, banalizar y ridiculizar la lucha de esos años. ¿O acaso duele lo mismo que te echen de un puesto muchas veces esencialmente burocrático en el estado a que te torturen horas y horas para luego arrojarte vivo al mar? Pero hay una diferencia fundamental y es que en ese periodo tan oscuro no existían las redes sociales, un elemento que ha cambiado el transcurso de la historia humana, hoy la información ya no es monopólica, cada medida tomada por un gobierno es juzgada por un gigante tribunal civil, llamado Facebook o twitter. Todas las medidas tomadas por Martínez de Hoz o Cavallo, todas las muertes durante la dictadura o el gobierno de Menem pasaban desapercibidas, y muchos años después recién nos pudimos enterar cuales eran los planes económicos ejecutados, a diferencia de hoy, donde cada medida toma conocimiento público y es súper difundida en cuestión de segundos.
Desde los grandes medios y desde los grandes partidos buscan persuadirnos de que la realidad política está predeterminada, que el bienestar se alcanza obedeciendo al programa patronal y que no queda otra. Y si bien el kirchnerismo ni siquiera tiene un discurso anticapitalista y cree en los modos de producción del capitalismo, para la mayoría de los argentinos algunas de sus medidas de tono igualitario fueron más que motivo suficiente como para no votarlos nuevamente y permitir la revancha vigente.
Las discusiones principales en cuestiones de política coyuntural siempre deberían resolverse con soluciones del centro hacia la izquierda, porque allí siempre habrá más dinámica, compasión y solidaridad, la derecha es conocida por su canibalismo e inmovilidad, por eso nadie le cree cuando baila, pero pareciera que lo máximo que está dispuesta a soportar la sociedad argentina es un derechoso centro. No solo los grandes medios, históricamente y mundialmente símbolos de la derecha conspiran y trabajan por una sociedad horrible, sino también todos aquellos que se autodenominan de izquierda y que piensan que los pobres no pueden intervenir en política sino es a través de voceros, que creen que los pobres son incapaces de pensar y representarse solos. Aquellos que bajo una remera de Evita o del Che tienen un enano fascista muy bien escondido, y que supuestamente son los que liberaran la patria y nos llevaran a la victoria.
Tampoco esta crítica se sostiene en la ingenuidad de afirmar que en las villas o en las poblaciones conurbanas hoy pasa algo grande en lo político, por lo cual resulta doblemente cruel la postura de subestimar y burlarse del pueblo villero. El villero tampoco pelea mucho por representarse, la cumbre de la felicidad es tener un tutor que le deje poner su nombre en una revista progre. A los villeros vienen unas personas de afuera, le pintan las paredes con los rostros de ciertos próceres revolucionarios que en la villa casi nadie conoce, se sube la foto a Facebook de la jornada muralista y ya pareciera que en las villas hay una “re movida”. Cuando lo verdadero, lo original, lo novedoso, lo justo y lo coherente sería pintar también rostros de villeros muertos, sean trabajadores o pibes chorros, rostros de personas que pertenecieron a ese hábitat. Lo distinto sería leer y que nos dejen escuchar el real dialecto que hay en las villas y no que se anule a ese lunfardo desde una moral infantil que no deja al villero hablar como quiere porque “hay que hablar bien” y el villero “habla mal”. Aunque ciertos valores de convivencia comunitaria aún se conservan en las villas, aunque todavía sobreviven ciertas dosis de compañerismo, en los últimos años hubo un cambio de paradigma y aquellos vecinos que en el pasado trataban de ayudar a los pibes perdidos en la droga o en la violencia, hoy abrazan con llamativa furia los discursos más insensibles y monstruosos sobre los pibes, repitiendo el pedido de la clase media; “que los maten no sin antes torturarlos”. Incluso hasta festejando cuando muere un pibe, que podría ser su propio hijo. Y en eso tuvo mucho que ver la filosofía peronista de sacralizar la fábrica y ofrecerla junto a la obra en construcción como máximo paraíso posible para el villero, de ahí resulta que el albañil y el obrero, con el cuerpo explotado y doblado odie y deteste más a los pibes chorros que a quien lo explota por migajas.
“¿Por qué siguen robando si creamos 5 millones de puesto de trabajo y les dimos un montón de cosas? “Entiendo que roben en los 90 cuando había hambre pero no hoy que hay trabajo”, han sido frases que he escuchado decir a grandes cuadros del kirchnerismo. Y una de las grandes parodias de esta época fue escuchar en los medios que el kirchnerismo era condescendiente con los pibes chorros, que inundó todos los tribunales de garantismo, que casi negaba ser a la policía, cuando hasta las estadísticas oficiales exhiben un incremento exponencial y descomunal de los casos de gatillos fáciles o “muertes en enfrentamientos”, de los “suicidios en comisarías” y ni hablar del hacinamiento en las cárceles. Y si es verdad que aumentó la delincuencia durante la década ganada, como decía Foucalt, justamente sobre cuando se habla si aumenta año tras años la cantidad de delincuentes; “Es un hecho que nunca se ha podido comprobar con rigurosidad estadística”. Pero sin embargo según los grandes medios pareciera que el kirchnerismo era casi anárquico y fomentador de los pibes chorros, pero la realidad es que acribilló a miles y militarizó muchas villas. Se podía escribir uno o varios libros enteros sobre el accionar horroroso que tuvieron las fuerzas de seguridad en las villas durante el kirchnerismo, llegando a abusos extremos, torturas y violencia de género explícita hacia niñas y pre adolescentes inclusive. Hasta reemplazaron el término represión por uno más suave: "Violencia institucional". Para que no quede en la conciencia popular que el kirchnerismo reprimía.
“No existen los gobiernos de izquierda” decía Deleuze, entonces ¿De dónde nace esa extraña necesidad de obligarnos a creer que el kirchnerismo o los peronismos fueron gobiernos de izquierdas? Mi versión es porque la sociedad argentina a pesar de tanta carnicería a lo largo de su historia mantiene una chispa de insubordinación, que a veces se hace llama y otras veces ceniza. Hay personas que se han esforzado por mantener vivo a los mártires emancipadores, y aunque la cantidad de argentinos que reivindica ciertas luchas sea escasa, es garantía de futuro, es semilla arrojada en tierra fértil. Si el kirchnerismo no sabe interpretar esa rabia lo harán otros movimientos, y si trabaja para ser solo un mero partido más de la rancia y putrefacta democracia capitalista, serán sus mismos militantes los que romperán los cercos y portones y se fugaran hacia otras expresiones más valientes. Porque hay durmiendo en la sociedad desde hace tiempo otra fuerza y propuesta diferente a todo lo visto, una potencia que no va a conformarse, que se vio seducida por el kirchnerismo, ya que venía de décadas de desilusiones, fracasos, derrotas y resignaciones y ¿quién no necesita aferrarse a algo cuando en apariencia comparte nuestras utopías? Pero estamos ante la primer gran prueba que tiene ese espacio político que contuvo y sembró la esperanza en tantos para ver si realmente es un proyecto popular, para ver hasta donde se anima a resistir, hasta donde cede en el congreso, con cuanta pasión defiende a los desocupados, cuanto repite o contradice lo que imponga la agenda mediática, si trabajará para fortalecer y dejar radiante a la democracia capitalista o si se atreve aunque sea a cuestionarla. Si deja que sus militantes por lo menos obtengan el permiso para usar la imaginación y crear novedades y no recrear o simplemente hacer remakes de películas antiguas.
Porque el kirchnerismo fue uno de los perfeccionistas en esa derechización de la sociedad, no salió a interpelar nunca firmemente a los discursos reaccionarios sino que los incorporó a su gobierno, muchos reaccionarios fueron ministros y parte del gobierno saliente. Cuando prometió profundizar fue cuando más se volvió conservador, cuando más apoyo tuvo de la gente para tomar medidas arriesgadas en favor de las masas, fue cuando devaluó y estancó la economía. Fueron años donde nos obligaron a aceptar al kirchnerismo como la cúspide de las ideas de izquierda, cuando en todos sus grandes referentes el modo de vida es igual al de la “gente de derecha”, se visten, hablan y comen en los mismos lugares. Tampoco pido esa puesta en escena de pobreza a lo Pepe Mujica, no me interesa que el presidente sea hippie sino le toca el culo a las multinacionales, sino saca leyes que generen igualdades. La década ganada fueron tiempos de una compleja ambigüedad, donde convivieron en la misma casa algunos ideales socialistas con oligarcas clásicos y eclesiásticos, durmiendo en la misma cama el que piensa en asistir y el que piensa en reprimir, tanta pluralidad que nadie sabe bien que piensa el kirchnerismo. Una ensalada de farsas y posturas que algunos llamaron transversalidad o frente, y ahí tienen los resultados, ni 3 meses de la derrota y cada vez son menos los que se reivindican kirchneristas.

viernes, 19 de febrero de 2016

La sub-especie

La inseguridad es estética.La argumentación en contra de los pibes chorros nada tiene que ver con espontáneas inspiraciones en la ética o la moral, sino con un determinado criterio estético, instalado desde hace décadas en el mundo. En nuestra sociedad se ha naturalizado el robo automático a millones de las fuerzas financieras o de los pequeños comerciantes a través de la inflación, pero esos son aceptados y concebidos como robos bellos, en cambio enfurece hasta la explosión arterial del ciudadano, el robo feo hecho por feos, es decir el robo de los pibes chorros.Una miserable cuestión de formas para interpretar la violencia y vidas mismas que se pierden.
Como si se perdonara por honor a la belleza a aquel que robe y mate de a miles siempre y cuando haya estudiado, y transite la vida vestido de gala, con etiqueta y estilo, y en cambio inundan las cárceles o el paredón aquellos que roban con una gorrita y ropa deportiva.Esos no saben de moda ni de tendencias.
Asi de ridiculo es nuestro criterio para impartir justicia y esperamos mágicas e inmediatas soluciones. Tampoco se castiga a los pibes chorros como ofrenda al dios trabajo, en nuestro imaginario social no se nos pone como referencia ni como ejemplo civil a ningún laburante, los obreros no garpan, ¿y quién quiere ser albañil? pero se exige con furia que todos adoremos al dios trabajo y bailemos en su ritual. Se considera sujeto hecho y derecho a todo aquel que paga sus impuestos aunque puertas adentro viole a sus hijos y maltrate a su mujer, aunque su única solidaridad sea sacarse una foto posando con un cartelito apoyando una buena causa en facebook.
Muchos son los que afirman que los pobres son una sub-especie atrasada en la evolución. Por eso produce tanto rechazo el pobre que roba, porque su aspecto físico no coincide con nuestros prototipos ni modelos, porque su vocabulario es una amenaza a nuestra armonía, porque su fealdad es un atentado al buen gusto. Pero el pibe chorro es un grito estremecedor que mientras se muere o mata nos dice que mantener tanta desigualdad no sale gratis.
Porque a los pobres les queda por un lado elegir entre el fascista que lo quiere ver lapidado y linchado por su sola procedencia y el progresista que lo quiere sumiso y bien hablado, agradecido con el laburo que obtuvo en las cloacas de la sociedad gracias a su gestión. Asegurándonos que la única solución posible es asistir a la sub-especie y ayudarla a que comprenda las leyes de la especie humana real.
Y quizás muchos pueden argumentar que estoy justificando "el delito". Pero si sentir asco de tanta falsedad, si sentir vergüenza de la banalidad reinante cuando se piensa la inseguridad, si saber que es el egoísmo la primera causa de muerte, si aclarar que esa inseguridad tiene una solución clara y eficaz en el día que nos dejen de robar de a miles porque así nos dejaran de robar de a uno, si pensar que la violencia termina cuando la sociedad se atreve a sentir amor, es estar resentido y justificar el "delito", entonces debo declararme culpable de dicha acusación, pero también inmediatamente pedir el indulto, porque ya estuve en el infierno y no quisiera volver.
El ver morir cada año en mis brazos a generaciones enteras de pibes amigos creo me da el derecho a expresarme, que en la cárcel me hayan querido hacer un monstruo creo al menos me da el derecho a escribir. Si he dañado a alguien en el pasado, con lo que me han torturado allá adentro creo que algo he equilibrado la balanza del daño cometido. Pero me niego a pertenecer tanto a esta nueva raza de hordas fascistas de linchadores, como a esa tiranía sutil escondida en poses de progresismo y asistencia social...
¿Quién sale con su banda de vecinos superhéroes a darle aunque sea unas migajas de cariño a todo aquel que está abandonado a su suerte en este jardín de muerte? Salen llenos de coraje y gritando justicia, a linchar entre muchos, a uno que se robó un celular.Pero nunca los vi salir a masacrar o pedir que los masacren a esos bañados en lujo que nos oprimen sin un fierro en la mano, con una lapicera o a través de un noticiero. Habría otros colores allí donde todo es gris, si así como salen en patota a reventar villeritos, tuvieran el valor de enfrentar cara a cara a empresarios y políticos corruptos.
Diferente sería todo, si fueran solidarios con la misma alegría que cuando se juntan los fines de semanas a creerse libres, ardientes de vida y simulando que vibran cuando solo hablan, lloran y ríen por repetidas y antiguas cosas vacías, inventandose problemas existenciales para justificar la posterior medicación. Si la misma cantidad de selfies con sonrisas plásticas y monstruosidad maquillada fuera de besos y abrazos al que sufre, si así como se reúnen a todos los cumpleaños y actúan de personajes fraternos, se reunirían para salir a amar al desposeído de alma y condenado a doblar su cuerpo, si esos miles que llenan las canchas por un equipo pudieran unirse así por el bienestar del prójimo, si pudieran poner toda la fuerza y su pasión en corregir todo lo injusto como lo hacen por un club de fútbol ...

martes, 16 de febrero de 2016

nosotros los normales

prefiero quedar eternamente solo
a que sean los ruchis
los que luego de una madrugada sin miedos
me lleven hasta la puerta de mi casa
prefiero la amistad de un loco a la falsedad de un sano
porque siempre hay vida en su vino tinto
aunque sus rostros apesten de infectadas heridas
aunque pierdan por nocaut todas la batallas
aunque aturden hablando de un amigo invisible
aunque vomiten en mi lecho
los desechos de la flema psiquiátrica
ellos son indispensables
porque no dudan en inflarse el pecho al ser hospitalizados
siento admiración por ese estómago y todo lo que resiste
por esas piernas que no se cansan de caminar
de esos ojos que se niegan a dormir
que no saben quiénes son
ni les importa averiguarlo
que revuelven adentro y encuentran algo
mientras nosotros los normales impotentes andamos
un loco en nuestra espalda es la mejor seguridad
te esperan en la esquina con su clásico amor
con su inigualable ternura
y si de afuera aparentan ebrios
es porque en su interior brilla la sobriedad
son los únicos que saben realizar el milagro del silencio
y que pueden avisarte
cuando ronda cerca la muerte.

sábado, 30 de enero de 2016

Carta a mis hermanos en cana.

Queridos hermanos míos encerrados tras las rejas, engomados en buzones o en conducta, preparando el ventajero o el 22, de fajina y ordenando la celda después de la requisa, escribiendo una esquela, aplicando la 30-30, a todo ritmo, haciendo pagar prote a los giles, bancando la toma, poniendo plantilla, tirando la carátula a cancha, recibiendo a los ñery, pa afuera los ruchis. Tomando mate amargo re en pedo, guitarreando a la gorra, comiendo un marroco con producto, sacando una audiencia, tristes porque no vino ninguna visita, sacando el peculio, esperando al que vuelve de transitoria, ingresando en otro llompa, prendiendo puchitos a los santos, tirando la paloma para rescatar un par de bartulos... Hay veces que extraño estar ahi, compartiendo con nobleza cada bagallo, resplandeciendo, con la elegancia y pureza característica de cada tumbero.
Aca afuera solo saben reírse y burlarse de nosotros, somos los malvados pibes chorros, los monstruos "de verdad", como se la pasan mariconeando los periodistas. Ningún ojo ve nuestra belleza, ningún corazón nos puede amar, ningún idealista sea de derecha o de izquierda se apiada frente a nuestras cicatrices, y las opciones que nos ofrecen son;un tutor o desocupación y hambre.
A nadie le interesa arrojarnos una pastilla antibiótica que desinflame nuestra lengua hinchada de tanto morderse el grito. Como los extraño hermanos míos, esos ojos llenos de fuego y ternura, sometidos a las torturas más creativas, condenados por la eternidad a soportar en la espalda el látigo civil.
Mientras acá afuera los civilizados se ahogan en el odio, llenos de oro y no brillan,se adjudican riqueza en lo espiritual pero sus almas se enferman ante la minima gripe, aprovechan el yoga para justificar su soberbia, mezquindad y falta de fe, son los más indiferentes, las ratas que obesos y a punto de explotar de lujo te niegan hasta las sobras. Convencido están de ser la vanguardia de la moda, pero sus caras y sus vidas son tan pálidas como el culo de un anciano, y como no logran triunfar se inventan su propio prestigio. Exhiben un ejército de médicos y hospitales enteros a su disposición y aún así la primer enfermedad los hace arrodillar y muchas veces marcharse. Muchos de nosotros ni siquiera fuimos vacunados (por suerte) y las heridas de bala las curamos a la intemperie sin derramar una lágrima.
Aca en la calle es un caos de venganza y resentimiento hermanos míos, allá al menos todo está más claro, no hay modelo y copia, hay un modelo que se cumple sin errores, aquí en cambio es el reino de un fragmento deformado de la copia, que posee una cáscara de gran tamaño y resistencia, sabemos que esto podría ser de otra manera, pero nos guiñamos el ojo entre nosotros.Eso es una ciudad o cualquier pueblo, compartir y ocultar la locura.
¿Y nosotros somos los monstruos? ¿Nosotros somos los que debemos recuperarnos y reisertarnos? Si a diferencia de ustedes somos transparentes, no diferenciamos entre corazon y mente y no tratamos a nadie como inferior, al contrario los tratamos a ustedes como amos porque somos los inferiores. Hacemos más de lo que hablamos y crecimos en una profunda soledad, aunque nadie jamás calificará eso como virtud, y nos escupan en la cara, porque somos culpables de algo y de todo, porque para los nazis del siglo 21 debe erradicarse nuestra sonrisa.
Pero nosotros los monstruos sin quejarnos logramos ser sabios, hemos sobrevivido en ambientes de selva y estando aún en el paleolítico, por eso es para festejar y no para lamentarse cuando nos llaman cavernícolas o monos, ahí no mienten, es así, crecimos tan a la deriva como los animales en su ecosistema. Tengamos piedad hermanos, aunque todas las clases sociales desangrándose de odio nos peguen en el piso y entre 500, al grito de ¡salvajes! ¡insensibles! y ¡anormales! yo rezo cada noche por ellos, los perdono y abrazo, porque ellos no tienen el coraje suficiente para ver nuestra subjetividad real, le hablan a un mito, a la leyenda que hicieron de nosotros, a una estatua medieval con la que nos representan.
Aunque la soledad no es propiedad de una clase social, los presos están más solos que nadie.
Y los presos cuando salgan dejarán solo al resto que queda ahí adentro, y no contentos con abandonar a sus colegas,antes del amanecer los habrán maldecidos y negados, celebrarán a todo el demonio disfrazado de legal que nos proponga la muerte, se olvidarán como bajo un hechizo macbethiano todo lo vivido, y repetirán al estilo de los loros más humanizados: "Basta de inseguridad", pasarán de verdugiados a terribles ortivas , avergonzandose de ustedes mismos y aún más de los que hasta ayer eran sus hermanos tras las rejas. Avalando con su servil actitud que las jaulas sean cada vez más chicas. Haciendo que así se regocijen los oscuros eruditos al grito de ¿Vieron? ¿Vieron? hay que matarlos a todos, ¡si lo dice o lo justifica dibujandola hasta un ex preso!
Yo ya no espero nada ni de mi familia ni del barrio, nuestra propia gente nos ha abandonado, este es el único tema donde se unen pobres y ricos,hippies y chetos, blancos y negros, ¡hay que matarlos a todos! hoy es la máxima consigna universal, el matarlos puede ser literal y otras veces metafórico, cuando aparece la suerte estatal.
A los mismos pobres les avergüenzan sus hermanos y en varios momentos del día se los puede escuchar deseando ver a los pibes que roban asesinados en lenta agonía, descuartizados si es posible. Y el que viene de afuera a "ayudar" no cree o no termina de creer en nuestro dolor, ayuda para que crezca su prestigio militante, no le duele nada al ver un pobre, conciente o inconciente solo quiere educarlo según sus ideas, cocinarlo según sus ingredientes, corregirlo y dejarlo bien temeroso, expulsando toda personalidad, dejando donde hubo luz el resabio de una sombra muda y traumada.
Les advierto mis hermanos, que se preparen, la tormenta sobre sus cuerpos será peor que en la actualidad. Todos los exterminios y holocaustos no bastaron, el apetito de la sociedad por la sangre es infinito, por eso radiantes llegarán los nuevos métodos de tortura y como siempre nosotros seremos la prueba piloto.El roedor en la rueda.
Hay mucha sequía de compasión pero más sed de represión, progreso y guerra, mientras más avanza la civilización, más convencida y orgullosa está de su perfección, y nosotros dicen, somos el atentado contra lo perfecto, por consiguiente nos han declarado la guerra. Cada vez mas rabiosos vendrán a envenarnos, pero son conscientes que deberán esforzarse y mucho, saben que nuestro cuero es bien macizo.

sábado, 23 de enero de 2016

Corazones sin novedad

En esta violación consentida
a nuestro brillo cósmico
corazones sin novedad
bombardeos por banda ancha
sociedad bárbara y civilizada
valle de bellos muertos bien vestidos
blasfemas gargantas con gárgaras
máquinas sin fuerzas para sentir
llenas de miedo al acontecimiento
eterna repetición del mismo error
bosque sin aventura ni salvajes
portón custodiado por feroces voluntarios
que disfrazan su odio
en amor a un perro
infinitos atributos de la vergüenza
misterio que bloquea nuestro río
que siempre termina retornando
y nos deja disfrutar
de una paz fugaz.

Cuando el cielo llora.

cae una lluvia
a todo volumen
y los transeúntes se esconden
yo prefiero ecualizar la caída

nubes que se hamacan
y no conmueven a las masas
no pensamos al cielo como belleza
sino como la cárcel
más antigua de las almas

sigue lloviendo
el agua no tiene piedad
inválidos nuestros rezos
estamos condenados al amor
a pesar de nuestro esfuerzo
en odiar.

martes, 19 de enero de 2016

Observando

movimiento y repetición
satisfechos van
interpretando al amor
adorando a un becerro de lata

alejando el sol a balazos
me rodean agrias almas
tienen sus razones
para desear venganza

obligado a convivir con ellos
elevo mis rezos
no al cielo ni a dios
sino a la tierra y a vos

negando vender mi grito
a la música putrefacta
que maldice al verano
por su calor

que maltrata al invierno
por su frio
que odia a la primavera
por sus flores

y que se burla del otoño
por bisexual.

miércoles, 6 de enero de 2016

Les comparto una entrevista que me realizaron




http://tierraentrance.miradas.net/2015/06/entrevistas/%E2%80%9Cel-arte-nunca-deberia-aburguesarse%E2%80%9D-entrevista-a-cesar-gonzalez.html

¿Cuáles son los directores de cine que tomás como referentes?

Bueno es una pregunta dificil, yo tomo como parte de mi trabajo mirar cine lo más que pueda y todos los días miro películas, a veces más a veces menos, en casa y si me da el bolsillo también voy a salas, por eso para poder dar una respuesta debería dividir el tiempo histórico del cine, y si vamos a lo más clásico entre los directores que más me gustan puedo mencionar a Eisenstein, a Chaplin, a Robert Bresson, Luis Buñuel, John Cassavetes, Herzog, Wim Wenders, Tarkovsky, Glauber Rocha, Jean Renoir, Akira Kurosawa, King Vidor, Von Stroheim, Ingmar Bergman, Orson Welles, Carl Dreyer, Kusturica, Sokurov, David Lynch, Martin Scorsese, Stanley Kubrick, Coppola, Hitchcock, Godard, Truffaut, Eric Romher, y por sobre todo el neorrealismo italiano de Rossellini, Visconti y De Sica, ese hermoso movimiento de post segunda guerra mundial es de los que más me inspira, ese arte surgido entre el horror y los escombros de una de las peores masacres humana, el arte del cine contando historias de personas reales actuadas por personas reales, donde los actores eran huérfanos de guerra, soldados, prisioneros, viudas. Yo amo a todos los grandes directores de la historia del cine, y más a aquellos que han hecho películas que abrieron conciencias y que fueron valientes, animándose no solo a mostrar lo que no se quería ver sino la forma en que lo han mostrado, yendo en contra de lo que “debe ser”.

¿Entre los contemporáneos cuáles son los que seguís?

Los grandes directores de esta época que más me hacen vibrar son el chino Jia Zhangke, el mejicano Amat Escalante, los hermanos Dardenne, todo el Nuevo cine Rumano con directores como Mungiu, Puiu, Mitulescu, Radu Muntean, Corneliu Porumboiu y otros, me gustan muchos los italianos Sorrentino y Garrone, Lars Von Trier, Harmony Korine, Jim Jarsmusch, Los hermanos Coen, Steven Soderberg, Kim Ki Duk, el tailandes Weerasethakul, el filipino Brillante Mendoza, Michael Haneke, Mike Leigh, Ken Loach, Abbas Kiarostami, un director de Kazajistán llamado Sergei Dvortsevoy y también me parece muy humano y por lo tanto respetable el punto de vista de las películas de González Iñarritu. La lista podría seguir porque por suerte hay muchos grandes directores y seguro me esté olvidando de alguno.

No nombraste ningún director nacional


Con respecto al cine de acá, creo que si bien tenemos una gran tradición y una gran cantidad de directores reconocidos en el mundo, para mi podría ser aún mucho más con cierta dosis de sinceridad y desobediencia. Es como si tuviéramos todo pero nos faltara algo. Creo que parte del problema está en que el cine argentino se preocupa más por la técnica y la estética que por otras cuestiones como la actuación por ejemplo, como si nos preocupara hacer “grandes películas” más que buenas o profundas películas. Digo grandes en el sentido de que se gasta mucho en la logística empleada, se tarda muchos años en hacerse y el mensaje final del film suele ser es muy banal o moralista. En cambio yo pienso como John Cassavetes que decía “la parte técnica es el 8% de una película, el resto es puro sentimiento” y él era norteamericano y hubiese podido hacer otro tipo de películas y hasta reinar en Hollywood. Pero hacia películas con más sentimientos que perfección técnica, y sus películas son de las que más me gustan. Aunque también sueño tener la posibilidad de algún día poder hacer una película con muchos recursos técnicos, ya que hasta hoy he filmado con muy pocas herramientas.

¿Te identificás con el cine social militante de los ´70 como el “Cine de la base” o el “Grupo de Cine Liberación”?

Es innegable que los distintos movimientos surgidos en la década de los 70 en Argentina son una gran influencia, no hay que olvidar nunca que tenemos directores desaparecidos como Raymundo Gleyzer o exiliados como Fernando Birri, así que todos ellos merecen estar bajo sacramento por su coraje de poner el arte al servicio del pueblo. Pero hay una repetición y a la vez una diferencia. Al igual que ellos yo filmo en las periferias con la gente de las periferias, pero esta vez la cámara esta en mano de los siempre observados, esta vez filman los que siempre fueron filmados, actúan como son y no como alguien se imaginó que eran. Haciendo una comparación marxista te diría que es el proletario adueñándose de los medios de producción del patrón, ahora somos parte del plató nosotros mismos, la gente que apareció en el cine como mucho para hacer bolos o para limpiar justamente el plató, ahora son el equipo técnico. Ahora, esas personas siempre analizadas y sometidas a estudio deciden el corte final.

Además son otros tiempos, yo voy más por la ficción y no soy orgánico a ningún partido ni agrupación, pero al igual que ese movimiento mi cine pretende ser un grito de protesta y rechazo a este modo de vida, a este estado de cosas donde nos separan según la capacidad adquisitiva, donde nos dividen y como decía Marx “Nos asignan una clase social y eso determina el recorrido y la trayectoria de nuestra vida”.

¿Qué opinás del denominado “Nuevo cine argentino”?

Si bien hay películas excelentes que son bisagras de esa época como “Pizza, birra y faso”, “Mundo Grúa”, “Bolivia” o “Un Oso rojo”, yo no creo que haya sido un movimiento, más bien creo que fue cierta etapa en la vida de ciertos directores que hoy se mudaron de esas etapas, vaya a saber uno porqué, pero no me corresponde a mi juzgar a nadie. Además es algo a nivel general del arte y la sociedad argentina que lo que sucedió después del estallido del 2001 fue la calma, la calma también triunfa luego del huracán, la historia dice que es necesariamente así. Creo que fue más importante lo que sucedió en las vísperas del 2001, durante los 70, 80 y 90. Después del estallido del 2001 lo que hubo fueron los arreglos correspondientes de los vidrios estallados, con refacción de la ventana incluída. De una ventana con todos sus vidrios rotos donde cualquiera espiaba para adentro y se horrorizaba para inmediatamente arrojar un piedrazo, pasamos a esta época, donde el arte, a niveles generales como decía, ya no habla tanto sobre el estado de la ventana, algunos dicen que no hay mejor ventana posible que esta, otros aseguran que estamos peor que cuando la ventana estallaba por los piedrazos del pueblo y que solo liberando la economía se puede obtener realmente una ventana “como la gente”, y otros, siempre poquitos, que sueñan nuevas ventanas para nuevas casas y nuevos pueblos. Yo transito mi reflexión política buscando algo que se asemeje a una respuesta entre la primera y la última opción. Es complejo el tema, porque tampoco creo que en el actual estado de bienestar el arte no pueda manifestarse en su amplio esplendor.



¿Cuál sería la función del cine en esta época?


El arte nunca debería aburguesarse y cuando eso pasa se nota y mucho, y el pueblo empieza a confundir arte con entretenimiento o con otra cosa menos profunda. Cuando digo que el arte no debe aburguesarse lo digo entendiendo a este verbo no como una secta de personas con excesivo capital sino a esa parte de nosotros mismos que le pone límite a los deseos y que se burla de ese sueño loco de un mundo sin clases sociales. Lamentablemente pareciera que mientras más desolador sea el panorama social un arte más bello y comprometido nacerá, como sucedió en numerosos casos a lo largo de la historia de nuestra especie. Y en cine con ejemplo como los casos de Rumania, Grecia y México, que han sufrido en los últimos años políticas inhumanas de todo tipo y donde vienen surgiendo una gran oleada de grandes directores. En el nuevo cine de Rumania, un batallón de directores no necesariamente proletarios sino todo lo contrario, Mungiu, Puiu, Porumboiu, Muntean, entre otros, que nos invitan a mirar la actualidad de un país neoliberal con desigualdades masivamente más evidentes y obscenas que las acontecidas durante las décadas de gobierno comunista a pesar de su tiranía. Una Rumania donde en 1989 la protesta popular derrocó a un dictador feroz como Ceaucescu, y que seguramente no imaginaban que el futuro de esa rebelión sería esta actualidad neoliberal ¿o quizás si?. Otro ejemplo es la cantidad inmensa de nuevos directores mejicanos filmando en un país cada vez con más pobres y hasta con miles de desaparecidos cada año en plena era digital. Directores que denuncian sin temor la situación y dan la posibilidad de actuar a personas que sufren las problemáticas denunciadas en carne y hueso, como Amat Escalante o Diego Quemada Diez por mencionar los más conocidos. En Grecia lo mismo, es de público conocimiento su situación de los últimos años con ajustes económicos indiscriminados y de mucha protesta social y tenemos el surgimiento en ese contexto de nombres como los de Alexandros Avranas y Giorgos Lanthimos, dos directores ya reconocidos y premiados en Cannes y Venecia a pesar de ser muy jóvenes y tener pocas películas hechas cada uno.

Tu primera película “Diagnóstico Esperanza” llevó mas de diez mil personas a las salas. ¿Eso ayudó para la realización de “Qué puede un cuerpo”? Me refiero a conseguir productores concretamente, ¿Cómo lográs financiar tus películas?

En realidad la cantidad es mucho más alta, solo en el Gaumont que fue el único cine que pude conseguir, fueron más de 20.000 entradas cortadas en mi primera película.

Después recorrí todo el país presentándola en ámbitos chicos y muchos de ellos que no tienen que ver tanto directamente con el cine, como centros culturales, unidades básicas y espacios de ese tipo. Y si, gracias al éxito de mi primer película sumado a lo que me dio la gente a través de una convocatoria que hice en Facebook, pude juntar unos pesos, y a diferencia de mi primer film pude trabajar mejor y poder pagarle aunque sean cifras simbólicas a la gente, algo que en “Diagnostico Esperanza” no pude hacer, ya que fue hecha sin un peso, filmando en los ratos libres que los pibes no trabajaban y poniendo plata de mi bolsillo. La cifra que conseguí para mi segunda película de todos modos fue insignificante a lo que cuesta hacer un film cumpliendo ciertos requisitos básicos, pero fue mucho mejor que en la primera película. Igual mi vida confirma que no tener plata no puede ser un impedimento para hacer arte, si fuera así nunca hubiese escrito estando preso, donde estaba en una celda a veces muerto de hambre, a veces muerto de sed, a veces muerto de frio, y si el dinero hubiese sido la condición para crear, ni siquiera me habría animado a escribir una línea de un poema. Nací en la clase más baja, hijo de madre soltera, pertenezco a lo que sería el lumpen proletariado, vivo en una villa hasta al día de hoy y no por elección, sino porque mi economía no me da siquiera para poder alquilar, hace cinco años que salí en libertad y muchas veces la he pasado muy mal por gastar mi propio dinero en mis producciones, pero eso no me detuvo . Si bien los recursos técnicos fueron escasos y muchas veces hasta primitivos, hubo mucho sentimiento, hubo mucho esfuerzo por parte de todos, en cada rodaje todo los que participaban hacían varias funciones a la vez, hasta los mismos actores han ayudado en cuestiones técnicas de producción, de arte, etc. Mi familia también me ayudó mucho y el resultado por suerte ha sido positivo y con un gran recibimiento por parte de la sociedad, ya que me llegan todo el tiempo comentarios de docentes, estudiantes, militantes y personas comunes que me escriben diciendo que siga haciendo películas.

¿Con qué lenguaje te sentís más cómodo, con la literatura o con el cine? ¿Qué posibilidades ves en el cine que la literatura no te brinda?

No se trata de comodidad, pero me gusta más el cine. Por un lado son dos mundos diferentes y por otro lado un arte habita y convive con el otro, o siendo más precisos podríamos decir que en el fondo el cine es un descendiente de la literatura, por una cuestión nomás de observar que el cine recién acaba de cumplir 120 años desde la invención de los hermanos Lumiere y la literatura lleva siglos de existencia. En el cine la palabra está siempre, a veces hasta excesivamente y a veces el cine pareciera, como decía Artaud del teatro, no poder “liberarse de la tiranía del texto”, y la palabra gobierna aún en guiones mínimos, aun cuando no hay diálogo, mismo cuando el cine era mudo se ponían carteles para explicar la película, entonces la palabra aunque no esté implícitamente sigue gobernando desde un mundo invisible a la imagen y lo mismo a la inversa, la literatura es siempre imagen, sea poesía, cuento o novela, pueden ser imágenes realistas, psicológicas, absurdas, imágenes desconocidas hasta el momento que fue creada por el autor, como sucede también en el cine. Lo que sí creo es que el cine puede mucho más que la literatura, el cine es más popular que un libro, es decir lo consumen todas las clases sociales, hay sectores que no leyeron un libro pero que si vieron muchas películas. Alan Badiou dice que hasta los esquimales habían visto las películas de Chaplin y reído con ellas. A mi entender, somos una sociedad más volcada a la imagen que a la lectura, es la vista el sentido más usado y el que más ponemos en funcionamiento.



Tus películas tienen un formato cercano al documental. ¿Es deliberada esa búsqueda?


Es una pregunta que me la hacen mucho cuando presento la película y que me llama mucho la atención porque me encantaría conocer si existe la experiencia de directores que logren plasmar algo en pantalla surgido a través de una búsqueda deliberada, porque considero que de ser así estaríamos ante la teoría del arte que se hace por accidente o el arte que se hace solo sin intervención humana, el arte hecho por una mano divina y no por la de un sujeto, en mi caso cada segundo o fragmento atómico de mi arte es una decisión mía en el plano estético, político y sentimental. El formato de mis películas es ficción y coincido que el documental sobrevuela toda la película y eso pasa porque yo robo imágenes de la realidad misma, salgo a dar una vuelta por la villa y filmo lo que encuentro en ese momento sin haberlo planificado y por eso en cada película siempre aparecen planos generales del barrio sin tener quizás una función narrativa específica. Obviamente es una ficción bajo los criterios del realismo ya sea porque uso locaciones naturales y actores no profesionales y tématicas relacionadas a problemas sociales, pero no es un realismo absoluto. Construyo encima de ese territorio que pareciera ser el del documental un trabajo que busca exhibir otras cuestiones más abstractas y no tan formales. Por ejemplo trabajo mucho el primer plano y su relación con lo afectivo y lo sensorial, como diría Gilles Deleuze. Y si bien mi elenco está compuesto en su mayoría por actores no profesionales, es decir personas reales, les pido cosas de la actuación no tan realistas, donde quizás en un momento dado la indicación es “no parpadear durante un buen rato mirando al horizonte poéticamente”, aunque tambien tengo actores profesionales que hacen un teatro más corporal y que les es más fácil entender lo que les pido. Por lo tanto puedo decir que son ficciones realistas con apariciones constantes del documental y atravesada por elementos no realistas, más abstractos y poéticos.

Por lo general en el cine se toma a las villas como un lugar excluyente de delincuencia y drogadicción. Vos mostrás otra realidad. ¿Tu objetivo es cambiar ese paradigma?


Delincuencia y drogadicción en las villas hay, como las hay también dentro de una multinacional o del congreso. No hay que ser hipócritas tampoco, yo soy de una villa y fui delincuente y drogadicto. No sirve de nada decir que no hay, el problema está en que si bien son muy pocos los delincuentes y drogadictos lo que está instalado es el discurso de que en las villas son todos chorros, asesinos y violadores. Si eso fuera así estaríamos hablando de millones de asesinos y violadores sueltos solamente en la provincia de Buenos Aires, ya que son millones los seres humanos que viven en villas. La cantidad de trabajadores que viven en una villa es ampliamente superior a la cantidad de “pibes chorros” pero el imaginario popular, sometido al manejo ideológico de las corporaciones mediáticas, cree que la estadística es al revés, que en las villas lo que sobreabunda son chorros y vagos. Si fuera así no habría tanto edificios construyéndose por falta de albañiles y todos los baños rebalsarían de mugre por la ausencia de limpiadores, entre tantas tareas que cumplen las clases más bajas de la sociedad. Pero yo no tengo como objetivo cambiar ningún paradigma, y no creo que eso pueda ser posible de realizar por una sola persona, pero lo que si creo es que el cine tiene mucho poder y ese poder es que todos en el mundo miran películas. El desafío es, por un lado, que esos espectadores vean y sepan que hay otras películas que no son las espectaculares hollywoodenses y, por otro lado, el desafío está en suministrar esas películas que nos ayuden a conocer realidades lejanas, ocultas y malinterpretadas, cuando la demanda es de otro tipo de películas.

¿Cómo hacés el casting de tus películas?


Hasta ahora nunca hice casting, todos mis elencos siempre fueron gente amiga de acá del barrio o personas de afuera de la villa que fui conociendo y con las que fui construyendo un vínculo desde que salí de la cárcel, con todos compartimos el deseo de hacer algo, todos se acercaron a querer sumar de alguna forma y así a medida que pasan las películas, aparecen nuevas personas a las que ya estaban, porque se acercan, por sobre todo, con ganas de estar activos en la vida. Trato de mantener un elenco estable, porque van conociendo más lo que pretendo yo de la parte actoral que es donde más me gusta explorar. También me gusta que se sume gente nueva, lo principal es que nos una las ganas de hacer algo, de movernos, de sacudir el espíritu y el corazón. Además todos vienen trabajando casi ad honorem y eso solo pasa cuando hay una motivación distinta.




¿Pensaste en usar un actor conocido, más mainstream, para llegar a más público?


Si alguno quiere acercarse será bienvenido, pero yo no voy a buscar a nadie, porque no creo que sea condición inevitable para convocar más publico contar con uno, aunque si puede ser un elemento de atracción para el espectador habitual de las grandes salas. Creo que también se puede lograr la masividad con actores desconocidos, pero si viene uno conocido a querer sumar estaré agradecido también.


En “¿Qué puede un cuerpo?” el cartonero encuentra un libro de Deleuze, lo guarda y sigue laburando. ¿Es una muestra de las oportunidades que te puede presentar la vida o de las distintas búsquedas que uno puede hacer?


Sin dudas, Deleuze decía “la vida nunca está donde uno se la espera” y yo confirmo eso, porque no esperaba encontrarme con la vida en “la tumba” como se llama popularmente a la cárcel, tomé conocimiento de lo que podría ser una vida allí donde lo que abunda es la muerte. Por eso la escena donde el cartonero encuentra un libro entre otros cartones. Así como el cartonero no esperaba encontrarse ese libro, yo tampoco esperaba encontrarme lo que encontré en la cárcel, deseos dormidos en mi, la pasión por la lectura, y animarme a ver todos los poderes represivos que actúan sobre un pobre desde que nace, tomar el valor de contradecir ese destino impuesto e inevitable de esclavitud moderna. No temer expresarlo, no tener miedo de transmitirle a otros que se puede despertar hasta de la pesadilla más profunda, que esa pesadilla no tiene ningún duende ni monstruo más que nosotros mismos, los seres humanos. Yo estaba también dormido y crecí creyendo que era natural la pobreza y que todo era culpa de mis viejos, pero cuando uno se informa sobre la historia descubre que sus viejos fueron pobres porque sus abuelos también lo eran, que yo por nacer en una villa estaba condenado a ser pobre y solo me quedaba mirar por la televisión lo que sería un hogar y una familia con una linda casa y un lindo auto. Crecí mirando con dolor la televisión porque todos los modelos de vida familiar que mostraba nunca se parecían en nada al que se vivía en la villa donde el máximo sueño es conocer un “patrón bueno” y estarle siempre más que agradecido si te da “la posibilidad” de ser su empleado. En fin, fue en la cárcel el encuentro con la vida, pero no quiere decir que la cárcel me sirvió o sirve para algo, yo tuve que tener mucha imaginación, paciencia, amor al otro y amor a los pibes para no dejarme llevar por el odio y la violencia que la cárcel te incrusta en tus huesos. La cárcel no sirve, su función consiste en alejar de nuestros ojos el problema, abandonarlo en la distancia y que lo que gobierne sea la venganza, donde se ejerce sistemáticamente la violencia sobre los cuerpos, la antigua ley del talión del “ojo por ojo, diente por diente” pero institucionalizada y extendida por miles de establecimientos, ya que no existe una cárcel donde no se torture, donde no se aplique la venganza por los delitos que se imputan y que muchas veces no se comprueban. La función de la cárcel nunca fue mejorar a nadie ni nada, sino aliviar la sed de revancha de la ciudadanía sobre aquel que roba, o mata, ya que a la ciudadanía nada le molesta y le produce más repulsión que el hecho que un morocho le robe, nada nos hace más intolerantes, por más que existan otros delitos. Obsérvense los linchamientos de este último tiempo, generalmente son siempre a pibes chorros, no a violadores o políticos y empresarios corruptos, que cometen delitos como los pibes chorros pero que jamás se les aplica el ojo por ojo carcelario. En mi caso nada de la cárcel me ayudó en algo, nada fue más difícil que no estar lleno de odio después de ciertas experiencias vividas ahí adentro, simplemente fue allí en un penal donde me re-descubrí y dejé de ser una gota para ser un rio, de ser un futuro incierto a ser puro devenir rizomático, donde todo puede cambiar inmediatamente, pasé de ser un cuadrado a ser una línea de fuga, empecé a diseñar el plano de mi vida, un plano nuevo donde dejé de someterme al estudio de muertos que analizan y a crear mis propios conceptos a la hora de pensar todo, desde mi vida en particular a la sociedad en general, siempre creyendo, siempre aferrado a la creencia que yo podía y puedo ser algo mejor. Pero para saber descifrar que es posible un acontecimiento inesperado en nuestra vida hay que tener mucho amor y paciencia, que son cosas que paradójicamente aprendí a sentirá dentro de la cárcel, donde el rol a cumplir es la negación absoluta del amor, donde te obligan a vivir peleándote con los otros presos que son los pibes que vienen de vivir el mismo trayecto que vos, que se criaron entre pobreza, soledad y rechazo al igual que vos. Una carnicería humana como forma de pago, un carnaval de sangre y desprecio, la violencia institucional para resarcir la violencia individual, crueldad sistemática considerada necesaria. Y para vencer esa crueldad hay que tener mucha paciencia y amor, porque si no es muy fácil volver a odiar, se requiere mucha lucidez y dedicarle el tiempo a proyectar cosas, a tratar de aprender a vivir mejor y no dejarse tentar por el odio que puede surgir para hacernos caer en pozos muy oscuros.

Corte Rancho, tu serie de tv, persigue el mismo objetivo que tus películas, ¿ Va a tener continuidad?


Si, claro, el objetivo es el mismo, la diferencia está en el formato, esto es un programa de televisión corto, son solo 4 capítulos de 13 minutos cada uno, por lo que intento lograr un ritmo televisivo que es mucho más narrativo que mi cine, más directo en lo didáctico, con la mayor cantidad de personas diferentes expresándose cotidianamente. Ahí no se actúa, los que aparecen responden con sus palabras a las propuestas del programa que siempre buscan ser conceptos precisos como “el lenguaje”, “la tecnología”, “periodismo”, “arte” que fueron las temáticas planteadas a los participantes en los diferentes programas de la primera temporada. Y si, por suerte estoy trabajando en la preproducción de un nuevo programa, con otro nombre y con una estética similar pero no idéntica a la de “Corte Rancho” que seguramente tendrá su estreno cerca de fin de año por Canal Encuentro.

¿Para qué sirve el arte?

El arte sirve para vencer a la muerte, según Deleuze. A mi me salvó y con la cantidad en aumento de pibes y pibas de villas que se van sumando a mi proyecto se demuestra que también salva a otros. En palabras de uno de los grandes cineastas soviéticos, Tarkovsky, “El arte consiste en explicarle al hombre y la mujer cuál es el sentido de la vida y el objetivo de su existencia en nuestro planeta, o quizá no explicárselo, sino tan solo enfrentarlo a esos interrogantes”. Y tenía razón, el arte siempre nos enfrenta a distintos interrogantes, en mi caso en particular diría que mi arte interroga a aquellas causas en lo más profundo del océano social donde se determina que un pibe tenga que salir a robar o matar por algo material, y se pregunta ¿Cuáles son los mandamientos de nuestras tablas de valores morales? ¿Todos los seres humanos tienen el mismo precio?

La pregunta de ¿Para qué sirve el arte? es muy compleja, porque puede servir para distintas cosas, y en el mismo mundo conviven diferentes formas de utilizar el arte, puede ser un instrumento de dominio masivo donde la virtud artística esté aprisionada en beneficio de lemas y baluartes egoístas, narcisistas y caprichosos, donde nuestra máxima creatividad esté al servicio de la opresión, como a la vez puede servir para aumentar el conocimiento de una sociedad de ciertas tragedias y masacres ignoradas. Puede servir para penetrar en los suelos menos explorados de las masas, nuestro ser, nuestro pensamiento, nuestra capacidad. Yo soy de los que creen que el arte es donde mejor se expresa la potencia infinita de crear que nos habita, es el camino más rápido para acceder a la conciencia humanista, el arte es un ideal de igualdad y de un mundo más justo y bello, un lenguaje desconocido pero posible de entender para cualquiera, un instante donde se puede ablandar hasta la piedra más dura.


¿Ya tenés pensada tu próxima película? ¿Y tu próximo libro?

Ya estoy trabajando en mi tercer película, lo único que puedo decir por ahora es que, a diferencia de las otras dos, en esta hay más presencia de la mujer y que cumplen los papeles protagónicos. Por otro lado hace unos días publiqué un tercer pequeño libro de poesía, llamado “Retórica al suspiro de queja” por Ediciones Continente, que también fueron quienes editaron mis primeros 2 libros.

martes, 29 de diciembre de 2015

el tiempo no existe

navegando el río del tiempo
en el barco del pasado
el presente no existe
no hay trampa
es una caída libre
hacia el abismo
un método extorsivo
del demonio más borracho
transforma la duda en agonía
la agonía en el deseo por el final
¿hacer de mis ideas
un hotel para la nostalgia?
si el beneficio es de esos
que temen al futuro.

jueves, 26 de noviembre de 2015

El humor de las masas.

El humor de las masas.

las masas a veces hacen revoluciones
y otras veces aman sin razón
a quién les robe el futuro
y les absorba la potencia

a veces pueden ser románticas
y otras veces regocijarse
mientras el otro se desangra

por eso en el pasado lejano
sonreían a carcajadas
ante las hogueras en las plazas
con carne humana ardiendo

y en el pasado cercano
de mutuo acuerdo simularon sordera
ante el grito estremecedor
de miles que desaparecían

y en el presente inmediato
se desgarran el espíritu
convenciendose que para ser feliz
hay que ser esclavo

y en el futuro cercano (y peor)
seguirán diseñando novedosas fronteras

modernizando el odio
ofreciendo como paz
actualizaciones de la guerra
rebalsando el asfalto
de control y pibes muertos

premiando al mayor justiciero
matando entre sonrisas en un linchamiento
satisfaciendo sus deseos más secretos
ya que nada más igualitario que el goce.



miércoles, 25 de noviembre de 2015

Caminar

quiero ser un camino
y no una frontera
del fuego venimos
y al infierno vamos
cenizas somos
y la mayoría son chispazos
minoría una llama
el fuego es interpretado
como un peligro
y no como redención
respiraramos inseguros del aire
desconfiados del viento
dormimos sin soñar
o soñamos sin lograr dormir
arrastrados vamos creciendo
desvelados de contracturas
y gordos de la impotencia
salimos a enfrentar la ciudad
donde está prohibido hablar
solo hay que seguir las señales
marcando el territorio
que con suerte es un metro cuadrado
ni las ovejas son tan mansas
ningún rebaño es tan obediente.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Bifurcación

Bifurcación

ni yo sé cómo hice
ni en que venía pensando
pero me perdí en el camino al trabajo

naufragué 
y la recompensa fue la soledad
ahora nadie me prohibe soñar
y me dice para pintar
cuales son los colores permitidos
y hasta donde puedo correr
o cuál es el límite del patio
eso ya lo sufrí
cinco añitos en rejalandia
y otros tantos acá afuera

ahora si quiero puedo amar
a las vírgenes más paganas y sagradas
hijas de esos santos
que derrocaron dictadores

y que sembraron sonrisas en la tierra
que cosecharon alegrías para el campesino
y le dieron de comer
el hermoso pan de la conciencia
a la panza y la cabeza del obrero.