sábado, 23 de enero de 2016

Cuando el cielo llora.

cae una lluvia
a todo volumen
y los transeúntes se esconden
yo prefiero ecualizar la caída

nubes que se hamacan
y no conmueven a las masas
no pensamos al cielo como belleza
sino como la cárcel
más antigua de las almas

sigue lloviendo
el agua no tiene piedad
inválidos nuestros rezos
estamos condenados al amor
a pesar de nuestro esfuerzo
en odiar.

1 comentario:

Viviana Abnur dijo...

Muy bueno César. Cariños a Sabrina y Joel. Fui su maestra en la 58