jueves, 3 de marzo de 2016

A mi parte cobarde

a ese lugar mío refugio de todos
menos de mi tristeza
a esa voluntaria fatiga
y devenir mendigo
sueños inválidos
ahí donde soy
la resignación de no verme 
y aceptar mis desechos

dentro mio habita un sol sin calor
una luna sin noche
un látigo sin dios
las rejas me dejaron los ojos así
de agrios

y sin lo agrio
¿qué sentido tendría la dulzura?

¿qué sería del mar sin la sal?
¿qué sería del hombre sin los pecados?
¿qué sería de los pecados sin el hombre?

a esa parte de mí ya destruida
y sin albañiles
amante de las madrugadas
pero que nunca llenan el tiempo

un camino sin luces en el horizonte
sin hospital para dejarse morir
sin religión 
para fantasear resurrección. 

2 comentarios:

Michy Ale Victoria dijo...

No sé cuántas veces leí este poema. Siempre que viene a mi encuentro esa parte cobarde que me habita, me urge la necesidad de leerte.

Michy Ale Victoria dijo...

No sé cuántas veces leí este poema. Siempre que viene a mi encuentro esa parte cobarde que me habita, me urge la necesidad de leerte.